La joya más valiosa

¿Alguna vez te has preguntado cuanto cuesta tu cabello? La verdad, es una pregunta que nunca antes me había hecho. Se que existen personas que ven como negocio el vender su cabello. Dudo mucho que aquellas personas puedan ponerle el precio que quieran al suyo, sino que tienen que someterse al mercado de las pelucas con cabello real (si es que existe ese término).

Así como el cabello, hay muchas cosas que tienen un valor muy grande, pero sólo para la persona que lo posee. Tal vez un botón de una camisa pueda significar para la mayoría de las personas simplemente el valor de 10 centavos, pero para alguien en particular es un objeto invaluable, ya que es una puerta al recuerdo más hermoso que tiene de su abuelita cuando se lo puso de emergencia en la camisa que usaría el día de su boda.

Me puse a pensar en esto el día de ayer cuando vi en una página el precio de un anillo de compromiso que estaba en oferta. Era de oro y tenía incrustado un pequeño diamante lo cual lo convertía en un objeto valiosísimo. Recuerdo una vez que mi princesa de las palabras inventadas me dijo que ese tipo de joyas podían servir como un bien en general, y que incluso podría empeñarse a un buen precio. Comparando esto con lo antes mencionado me imagino al tipo del botón yendo a una casa de empeño y diciéndole prestamista: “Este botón es un objeto invaluable para mi ¿Cuanto me presta por él?

Yo descubrí de una forma muy triste el valor real de aquellas cosas. Como ya sabrán los que leen este blog, desde hace 2 años mi princesa de las palabras inventadas y yo compartimos un collarcito de corazón. Yo tengo su mitad y ella tiene la mía. Fue un hermoso regalo de parte suya, incluso en un post narro muy emocionado el día cuando me lo entregó.

Aquel collarcito se convirtió en mi primer collar. Mi cuello nunca había llevado antes un adorno o cosa similar y era para mi algo totalmente nuevo el llevarlo puesto todos los días.

Al cabo de unos meses, lucir el collar en el cuello era muy normal para mi, incluso se convirtió en algo indispensable en mi vestir diario. De cuando en cuando me llevaba la mano al cuello y tocaba el dije con mis dedos e inmediatamente dos seres venían a mi mente… Dios y mi princesa de las palabras inventadas.

Hace unos meses la cuerdita que sostenía el dije se malogró. El ganchito que lo aseguraba a mi cuello se rompió y el dije de vez en cuando se salía. Hubieron muchas ocasiones en que casi lo pierdo mientras caminaba por la calle, pero si no fuera porque de alguna manera me daba cuenta que se me estaba cayendo, ya se hubiera perdido hace mucho.

Pero como siempre sucede, ese día llegó. Regresaba de una reunión de trabajo y me sentía muy cansando. Estuve dormitando en el carro hasta que llegamos a la oficina. Me cambié de ropa para estar más cómodo y cuando me senté frente a la computadora me di cuenta que la cuerdita colgaba de mi cuello, pero el dije había desaparecido. En ese momento una sensación de frío pasó por mi espalda. Hice un esfuerzo para recordar la última vez que lo tuve entre mis manos y eso fue mientras estaba en el carro así que ahí no pudo haberse caído. Inmediatamente me levanté y regresé mis pasos dentro de la oficina, incluso salí a la calle hasta la avenida principal buscándolo minuciosamente en el suelo. Cualquiera que me hubiera visto en ese momento hubiera pensado que estaba loco.

Regresé muy triste a la oficina. No había encontrado ni rastro del dije. Toda aquella tarde no pude dejar de pensar en ese collarcito y de lo mucho que significaba para mi. Me acordé de aquel día que mi princesa me lo entregó y de todas nuestras fotitos en las que salgo con él. Créanme si les digo que ni siquiera la pérdida de algo tan caro como el celular que me regaló mi hermano y desde donde escribo este post, me hubiera afectado tanto como aquella pérdida.

Los días siguientes fueron muy extraños y difíciles. Tenía la ilusión de que sí regresaba por el mismo camino buscándolo con más esmero podría encontrarlo, pero lo único que lograba era hacerme sentir peor.

Dos días después la pena no se había ido. Incluso podría decir que había aumentado. El sentimiento de culpa por no haberlo cuidado mejor me golpeaba constantemente y los recuerdos me ponían muy triste. Llegué a la oficina muy agotado y me dispuse a prender la PC, cuando de pronto un milagro sucedió. En un rinconcito del mueble de la PC se asomó aquel motivo de mis angustias. Aquel pequeñito que tanto me había hecho sufrir con su ausencia. Apenas podía creerlo. No me cabía en la cabeza el hecho de que algo que había dado por pedido apareciera de la nada frente a mis ojos, sobre todo cuando me había esmerado tanto en buscarlo desde hace 2 días en ese mismo lugar.

La felicidad se apoderó de mi en ese momento. Simplemente no podía creerlo. Sonreía como tonto a cada instante y lo presionada entre mis manos. No quería soltarlo todavía.

Tal vez no tenga comparación alguna, pero me imagino cómo pudieron haberse sentido los apóstoles, en especial Tomás, cuando vieron a Jesús frente a ellos después de haberlo visto morir en la cruz. O la felicidad que puede sentir Dios cuando un hijo suyo se arrepiente de sus pecados y decide volver a Él. Ahora entiendo la felicidad que sintieron aquellos personajes de las parábolas de Jesús: la mujer cuando encontró su moneda perdida, el pastor al hallar a su oveja o el padre al recibir al hijo pródigo.

Ahora cuido como oro aquel dije. Lo tengo guardado en una bolsita especial y lo llevo conmigo a todas partes. No quiero volver a ponérmelo hasta encontrar la cuerdita más segura del mundo que no lo deje caer nunca más.

La Joya más valiosa

Gracias por este hermoso regalo Princesa de las palabras inventadas… ❤

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Palabras que aún no sé decir, pero hago como que las digo…

Nuevamente estoy aquí, en este cuarto oscuro y con el frió recorriendo mis pies, pero feliz por haber vuelto =)

No regreso de ningún lugar, pero no podría decir que estuve aquí todo este tiempo. Esta tierra tan conocida desde hace meses ha cambiado mucho para mi. Las cosas no están en su lugar. Alguien estuvo jugando con todo lo que pudo, pero no me enoja. Es una agradable sorpresa encontrar un cambio agradable, y es que mi ausencia lo propicia. Gracias le doy a este espacio que está para mi, para lo que hay aquí dentro y lo que siento allí afuera. Tengo tanto que decir que no sé por dónde empezar y lo más seguro es que no pueda decir nada.

Como sabrán los que leen este blog (cuatro gatos más o menos), ya cumplí año y cuatro meses con mi niña de las palabras inventadas, y lo digo ahora porque eso es lo más importante para mi. Ustedes han vivido todo este camino mediante mis propias palabras, aunque aveces muy melosas y cursis, pero mías al final. No puedo callar a mi corazón aunque lo desee, y el habla cuando quiere. Gracias a Dios los oídos que lo escuchan (u ojos que lo ven) saben a lo que me refiero. Tal vez algunos piensen que este blog debería llamarse de otra forma, como por ejemplo “para la niña de las palabras inventadas” o “TE AMOOOOOOOOOOOOOOO… (infinito)” y más cositas que a algunos les da roche decir, pero que sí les gustaría escuchar de alguien que se las diga. No callo mis palabras porque sé que ellas dirán siempre la verdad, y la verdad que sale del corazón es el regalo más valioso que se puede encontrar en la vida; puede hacerte reír y llorar a la vez; puede emocionarte o puede ponerte muy triste, pero nunca herirte, porque un corazón que ama, quiere lo mejor para el corazón amado; y aunque duras las palabras a veces son necesarias pero siempre que vengan antes de un fuerte abrazo y un TE AMO.

Este mes fue muy emotivo para mi, porque me encontré con mi eterna lucha. El querer, pero no poder. Todos tenemos algo que queremos hacer, pero nunca nos animamos a hacer, y no me estoy refiriendo a triunfar, porque eso es demasiado relativo. Me refiero a un deseo del alma que es frenado por un anti-deseo; aquel que te dice “¿Por qué desearlo? Si no es relevante”. Que cambio puede hacer en tu vida este deseo y la verdad es que a veces la respuesta es… “nada”. Pero en realidad es mucho más que eso…

Día del Padre con el Papá es algo que no sucede muy a menudo no? ¡¡¡Feliz día Papá!!! Decimos muy temprano y es lo único que tienen ellos de nosotros, porque su “motivo de ser” se va por ahí. Me refiero a nosotros, a los hijos, porque ¿Acaso hay padre sin hijo? En el día del Padre si. A mi me tocó quedarme todo el día con Él y disfrutarlo a la fuerza. Y eso hice ¿Mucho esfuerzo? Nah!!! Eso ya lo superamos hace mucho tiempo. Ahora me tocaba observarlo. Bien chamba hasta cuando descansa. No puede simplemente echarse a descansar, parece que le hubieran dado mucha cuerda, porque no puede quedarse quieto. Te entiendo viejito, solo quieres estar ocupado, eso te hace sentir útil, te hace sentir vivo, pero no es lo único ¿Sabes? Hay una película que está bien chévere y podemos ir ya que no vamos al cine juntos desde hace…. 15 años? jajaja mentira, el Cine Brasil no fue el único cine al que hemos ido juntos. También estuvo el CityHall donde recibí el primer trauma de mi vida O_O como puede alguien pagar para que lo depriman. Bueno, cada loco con su tema. Vamos que va a estar chévere. Azu, tantas salas hay?… ¬¬ Oe, lo del cine la Brasil fue broma… Primeros en la fila como nunca, claro si estuve parado 45 minutos pelándome de frió por culpa del bendito aire a condicionado. Tiempo que no te veía reír de esa forma viejito. Fue una buena elección. Que gusto saber que la pasaste bien, pero ya es tardecito. Otra vez lejos, ya no hay motivo para decirte ¡¡¡Feliz día!!! =( Y ahora? Habrá que inventar otro día del Padre mañana, y pasado mañana, y otro día más y otro. Que no se acaben los días, porque aún no sé decirlo si no es tu día y olvido que tu día es todos los días, porque no hay día del hijo para ti, porque todos los días que pasas aquí son para mi… y eso a veces lo olvido =(

Si estas palabras no se entienden espero que me disculpen. A veces me hablo a mi mismo, porque necesito recordar cosas importantes y quien mejor que yo para decírmelas.

 

Gracias por leer (y escuchar)… muchas gracias =)

Si un año fuera como un día…

Si un año fuera como un día me despertaría lo más temprano posible para aprovecharlo contigo…

Si un año fuera como un día tomaría el camino más corto hacia tu sonrisa…

Si un año fuera como un día te llevaría flores y regalos…

Si un año fuera como un día tomaría tu mano y no la soltaría…

Si un año fuera como un día me perdería en tus ojos sin ver el reloj…

Si un año fuera como un día te diría que TE AMO a cada minuto…

Si un año fuera como un día te llevaría a almorzar manjares que sólo contigo sé disfrutar…

Si un año fuera como un día buscaría un bosque perdido para recostarnos y descansar…

Si un año fuera como un día te dibujaría tan natural como siempre eres ante mi…

Si un año fuera como un día miraríamos la puesta de sol, en el mar, juntos de la mano como siempre lo deseamos…

Si un año fuera como un día te abrigaría con mi casaca y te abrazaría con todo mi calor…

Si un año fuera como un día miraríamos las estrellas y los fuegos artificiales con el alma abierta y los ojos sorprendidos…

Si un año fuera como un día te llevaría a tu casa, cuidándote y mimándote como gusto de hacer…

Si un año fuera como un día nos pararíamos en tu puerta y con un tierno beso te diría… hasta mañana mi amor…

Si un año fuera como un día… siempre sería el mejor día de mi vida a tu lado…

 

 

Febrero se iluminó como hace un año atrás con el recuerdo de los dos… juntos como ahora y unidos de la mano de Dios. Gracias a Él que estamos aquí y sobre todo al amor que nació y crece cada día en nuestros corazones. Gracias a ti mi amor por soportarme en todo este año que pasó, no sé cómo la verdad… tienes una fuerza increíble y un amor tan grande que aún no puedo llegar a comprenderlo en su totalidad. He aprendido mucho de ti… a tu lado… en este año que pasó y sé que tu también has aprendido conmigo. Nos depara un año más, Dios mediante, lleno de retos y metas qué cumplir. Y sólo sé que hay un camino y es el que tu cantaste alguna vez… Al infinito y más allá… ❤

 

Te Amo mi niña de las palabras inventadas…

Se despide… tuyo de ti ^, ^

El que no ama…

Es algo extraño sentarme en esta silla de madrugada, impulsado a escribir en este bloque blanco que se muestra ante mi. Quisiera contarles alucinantes historias, cuentos maravillosos que rondan mi cabeza por muchos, pero muchos años, pero me doy cuenta que la fantasía es sólo eso… fantasía…

Hoy vivo la realidad, mi realidad. Aquella en la que no soy un héroe, tampoco un caballero ni mucho menos un antisocial. Soy yo quien soy y esta es mi historia…

Hace más de un año que finalmente pude sentir el fuego del amor en mi corazón. Aquel que me hizo ver más allá de mi propio entendimiento y mis propias limitaciones. Pude al fin tener la oportunidad de dejarme reposar en brazos que no eran míos. Confiarle mi alma a alguien que no era yo. Y para terminar sanjado el asunto…, dejar mi voluntad por una más maravillosa.

El amor entró en mí de una forma que aún en este momento no puedo explicar. Amor, loco amor ¿Te ha pasado? No hay distancia ni tiempo. No importan nada esas pequeñeces. Sólo quieres estar a su lado. Nada más importa. Recuerdo ese día que viajé por más de una hora, sólo para estar parado en su puerta hablando tan tranquilamente con ella por 50 minutos, como si viviera en la casa del costado. Pero sus lágrimas cayeron al acercarse la hora de despedida y mi corazón se rompió al ver sus ojos húmedos. “Cruel distancia” dije yo ¿No puedes tomarte un descanso? La abracé tan fuerte que nos quedamos sin aliento. La besé sin cesar. “Está todo bien mi amor” le dije. Una sonrisa después de aquel llanto era la pura esencia de la ternura. Ella es la niña de las palabras inventadas, ella es. Quisiera que llegue el día en que no haya más preocupación. Que la única preocupación sea la de no saber qué elegir a la hora de la comida. Y estar todo el día juntos sin miedo al tiempo, sin prisas… Reposar en verdes pastos y mirarnos a los ojos.

Sigo enamorado de ella, más aún que al principio ¿Y cuál es el motivo? ¿Cuál es el secreto? Ella es un regalo que Dios me ha dado. No hay más secreto que eso. Simplemente no podría amar a nadie de la forma que la amo a ella. Eso es todo, es única. Es un tesoro de valor infinito que deseo siempre a mi lado. Que cuido y protejo como ella lo hace conmigo ¿Y no hay dolor? ¿No hay penas? Claro que las hay, siempre las hay. Pero eso no es nada a comparación de la felicidad que emana al estar juntos. El amor, el amor. Si no tienes amor en tu corazón no podrás conseguir la felicidad. Sólo el amor provoca reales cambios. Si buscas algo que te hará fuerte, primero ama y luego busca amor.

Para terminar con este post lleno de amor y para sustentar todo lo que he dicho hasta este momento. Les dejo este versículo de la biblia para que puedan reflexionar… Cambia mi vida para bien todo los días ^_^

 

“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”.

1 Juan 4:8

Dios es amor

 

P.D. Muchos han escuchado alguna vez el versículo incompleto, y por eso nunca han podido entender qué es lo que quiere decir en realidad =)

Las matemáticas del amor: (Ocho años y cinco horas) + 1 año = Amor, loco amor…

A veces parece un sueño, pero es bastante real… Si tan sólo fue ayer me digo a mi mismo, no puede haber pasado ya todo un año desde aquella vez que la encontré de nuevo. Pues vale la pena recordar y leer cada palabra de lo que fue el retrato de un hermoso reencuentro… el día cuando la encontré…

“Ocho años y cinco horas” se llamó el escrito que tal vez haya marcado todo una época y mi vida a partir ahí. Dos protagonistas tiene esta historia y como en todo hermoso cuento de hadas hay una promesa de amor eterno. Cómo no recordarlo! Si marcó lo que es ahora mi presente…, nuestro presente. Como mi niña de las palabras inventadas me dijo no hace mucho: “Para mi es nuestro aniversario, porque todo lo que pasamos desde ese tiempo fue bonito” y es verdad. Todo el tiempo a su lado es hermoso, todo a su lado es hermoso, todo lo que tiene para mi es hermoso. Junto al recuerdo suyo viene una sonrisa en mis labios y un leve suspiro… “Mi Ju” digo suavemente casi sin darme cuenta y tras unos segundos de embriaguez regreso a la realidad… “Siempre me acompañas”… Hemos pasado hermosos momentos y quedarán grabados en nuestras almitas para siempre… hasta que Dios nos lleve hacia su promesa eterna y más allá…

Estamos tan sólo a unos minutos de cumplir un mes más de grandioso amor y deseo que estas palabras queden grabadas antes de eso, como muestra de que un mes más lleno de dicha llegó y se fue, dejando en nuestros corazones gran dicha y felicidad…

¡¡¡Feliz aniversario mi amor!!!

¡¡¡Ya se acerca el oficial!!!  Eeeeeeeeeeeee!!!!

Yume Ni Go – Segunda Parte 2

Yume Ni Go

Segunda Parte

Capítulo 1 : Adiós

*—-*

A pesar de todo lo acontecido pude dormir rápidamente. Creo que mi cuerpo sólo pudo atinar a hacer eso. Estaba demasiado exhausto para hacer otra cosa.

Al día siguiente fuimos al hospital a ver a mi padre. Él se encontraba bien según el doctor. Sara y el Doctor se alejaron de mí y empezaron a conversar, por algún motivo no querían que escuchara. Una vez terminada su conversación Sara le pidió que nos enseñara el cuarto donde estaba mi papá. Al llegar al cuarto Sara me dijo: “Espérame un momento Alex, te aviso para que entres ¿Ya?” Y entró sin que le pudiera responder. Yo me quede afuera esperándola, pero tanto misterio me tenía algo inquieto así que me acerqué a la puerta que estaba semi-abierta y pude escuchar sus voces muy ligeras. Al no poder entender lo que decían decidí asomarme cautelosamente para al menos observar lo que hacían. Ellos estaban hablando muy serios. Ella lo señalaba constantemente y también señalaba la puerta en alusiones a mí. Parecía que le estaba reclamando sobre algo. Después de un momento ella se calmó, se despidieron y salió de la habitación. Me alejé rápidamente de la puerta y me senté en la banquita que estaba cerca a la habitación. Sara me dijo que entrara a verlo. No se le veía muy bien, al parecer aún continuaba alterada, pero trataba de ocultarlo. Dudé en entrar, la verdad sentía algo de temor sin saber exactamente a qué. Finalmente me decidí a entrar cuando noté que Sara me lo iba a repetir.

Papá estaba recostado en la cama de costado, dándome la espalda. No se inmutó ni siquiera cuando hice ruido al patear de casualidad la mesita que estaba cerca de su cama. Esperé unos segundos a que volteara, pero tras resignarme a que lo hiciera le dije: “Hola Papa” Él no volteó a verme, solamente respondió muy serio:”Qué”. Y la habitación se puso muy silenciosa. Yo quería preguntarle qué había pasado, por qué le había sucedido esto, por qué no me dijo que se sentía mal, pero no pude. Sólo le pregunté tras esa larga pausa: ¿Estás bien? Esta vez tampoco volteo a verme, sólo respondió “Si”. Al ver que iba a ser imposible el poder hablar al respecto, decidí irme. Me despedí de él y me fui silenciosamente.

Tras dos días de hospitalización, le dieron de alta y regresó a la casa como si nada hubiera pasado. Mientras estuvo hospitalizado, Sara me invitó a quedarme en su casa. Ella no me quiso decir nada al respecto mientras estuve allí, y Miaki me dijo que ni siquiera estaba muy enterada de lo que había pasado ese día. Después de esos dos días, regresé a mi casa con mi Padre y todo siguió igual.

Estuve algo nervioso después de lo acontecido y me puse más atento con mi papá. Un día lo noté un poco mareado y le pregunté si se sentía bien. Él sólo agito la cabeza y continuó haciendo lo que estaba haciendo. Se notaba en su rostro algo de molestia por la pregunta que le hice, pero no dijo nada. Yo no lo hacía con ninguna mala intención, sólo quería estar atento por si necesitara de mi ayuda.

Pasaban los días normalmente, sin ninguna novedad, pero cuando mis preocupaciones por la salud de papá estaban desapareciendo, lo vi muy mareado, se notaba claramente, e incluso se apoyó en la mesa para no caerse. Me asusté mucho en ese momento y le pregunté: ¿¡Papá estás bien!? Estaba algo alterado. Él me gritó muy irritado ¡No me molestes maldita sea! Y se reincorporó. Yo también le grité, estaba harto de que se molestara por mi preocupación por él: ¡Solamente quería saber si estabas bien! Le dije ¡Y a ti que te interesa! Me respondió muy molesto. Yo le contesté: ¡Soy tu hijo, por eso me preocupo! y me quedé mudo cuando me dijo: ¡Yo no te pedí que lo seas! Me miraba fijamente a los ojos sin siquiera parpadear, estaba realmente furioso, pero también noté que poco a poco los ojos se le ponían rojos. Lo único que pude hacer en ese momento fue irme de ahí, no aguantaba verlo así, ni tampoco que me mirara de esa forma. Estaba muy molesto con él, nunca antes me había gritado, ni tampoco nunca antes había visto esa expresión en su rostro. Saqué mi casaca y algo de dinero de mi cuarto, y me fui a la calle sin decirle nada.

Simplemente no quería verlo.

Estuve caminando toda la tarde. No recuerdo exactamente qué caminos tomé, sólo me di cuenta de lo mucho que había estado andando porque se hizo de noche. Aún no me sentía con ganas de regresar a mi casa. Seguía molesto o triste, no sé, simplemente quería que ese sentimiento se me pasara primero, así que me fui a la casa de Miaki. Toqué el timbre y salió su mamá. Me preguntó a qué se debía mi visita y sobre todo tan tarde. Le dije que había quedado en hablar con Miaki a esa hora. No me gusta mentirle a la gente, pero fue lo único que se me ocurrió en ese momento. No quería que me pregunte sobre lo que estaba pasando. Sara me hizo entrar y llamó a Miaki. Me senté en el sofá a esperarla mientras que Sara subía a su habitación. Me dijo que no nos quedáramos hablando mucho tiempo porque ya era tarde. Miaki bajo de su habitación a recibirme, se notaba en su rostro algo de intriga, sobre todo por mi visita tan de noche. Ella sabía que no habíamos quedado esa noche para conversar, pero sólo me preguntó qué quería decirle. Yo le dije que sólo quería quedarme un momento en su casa y ella no puso objeción. Miaki era de las personas a las que no les gusta insistir en algo, sólo preguntaba una vez y eso le bastaba. Así que nos quedamos hablando hasta muy tarde. Llegó un momento en que se le notaba muy incómoda, le pregunté qué pasaba y me dijo que ya era muy tarde y que regresara, porque mi padre estaría preocupado. Yo le dije que a él no le interesaba y que el sabía que yo estaba aquí. Volví a mentir. El rencor que sentía aún no se me iba. Ella, como era su costumbre, no insistió más en el tema.

Me quedé en su casa hasta las 12 y 5 de la noche. Nunca antes me había quedado tanto tiempo sin avisarle a Papá. No sabía por qué esa incomodidad no me dejaba. Saliendo de la casa de Miaki me fui nuevamente a caminar. Caminé por lugares muy oscuros sin importarme nada; por parques, calles y callejones, hasta que poco a poco se me fue pasando ese sentimiento. Así que decidí regresar a casa. Mientras caminaba por una avenida que estaba a unas cuantas calles cerca a donde vivía, vi pasar un carro de bomberos muy aprisa. La calle estaba tan silenciosa que el sonido de la sirena me despertó de mis pensamientos. No le di importancia y seguí caminando. Ya más calmado, comencé a pensar que mi Padre realmente podría estar preocupado, era demasiado tarde e imaginé que así como yo, él también estaría más tranquilo. Así que acelere el paso.

Ya era las doce y cuarenta de la noche y vi pasar una ambulancia muy rápido, se dirigía en la misma dirección que yo. Ya estaba muy cerca de mi casa, faltaban unas 3 o 4 cuadras. No recuerdo bien. Al voltear hacia la calle donde vivía pude ver las luces rojas relampagueando. Me preguntaba que podía estar pasando y me acerqué rápidamente. Mi corazón comenzó a latir fuertemente cuando me di cuenta que la ambulancia y el carro de bomberos estaban estacionados frente a mi casa. Empecé a correr, pero llegué tarde porque empezaron su retirada. Estaban tan apurados que casi me atropellan. Me quedé cerca a la puerta de mi casa pasmado. No quería ni imaginar qué era lo que había pasado, cuando de pronto de mi casa salió la Sra. Sara llorando, se acercó a mi muy rápido y me abrazo fuerte diciéndome: “Todo estará bien, no te preocupes”. Desde ese momento supe que el que iba en la ambulancia era mi padre.

Continúa…

Por y para ti…

Porque estaba solo en este mundo.
Porque faltabas en mi ser.
Porque te abrí mi corazón para que te quedaras.
Y te quedaste e hiciste de él tu hogar.
Porque así es tu naturaleza.
Lo era así en mis sueños y
lo es así en esta hermosa realidad.
Porque viniste sin avisar y
ahora moriría si te vas.
Porque reinventas nuestro amor
cada vez que inventas un beso,
cada vez que tu espíritu libre
sigue las líneas en la vereda
o pisa hojas secas en los parques.
Porque Tú eres así, única como eres.
Porque mi alma te esperaba emocionado.
Porque eras una promesa y ahora eres realidad.
Porque marcaste una época,
Dividiste el antes y el después de ti.
Porque me rehiciste con tus manos
y me reviviste con un beso.
Porque ahora sé lo que es el dolor
al haber besado tus lágrimas en tu mejilla.
Porque me enseñaste que los abrazos curan.
Porque sabes que me tienes en tus manos.
Porque sabes que eres dueña de mi amor.
Porque sueñas y sonríes.
Porque sabes lo que pienso antes que lo diga.
Porque me robas las palabras y el aliento.
Porque eres vida en mi vida.
Porque tu amor es inmenso como el cielo,
E infinito como el universo.
Porque tus manos son de ensueño,
Tan suaves y delicadas como tu ser,
Pero fuertes y versátiles como tu carácter.
Porque amo tu alma tal y como eres,
Porque todo en ti me gusta.
Porque fuiste hecha para mí.
Porque lo único que podría reclamarle a Dios
es el que nos hubiera juntado antes,
Pero incluso hasta eso es bendición,
Porque nos ayuda a comprender que al final
Siempre terminaríamos juntos y de su mano.
Porque no sé de poesía y aún así quiero escribirla
Porque sé que te gusta que me esfuerce,
Pero te digo y soy sincero
que no hay esfuerzo sino placer
al recolectar estrellas para ti.
Porque si me dijeras que tener en tus manos la luna
te haría eternamente feliz.
Yo te diría que construiría una escalera hacia ella
y la traería para ti.
Y tú me dirías “no podrías… pero aún así te amo”.
Porque eres así y así estoy loco por ti…
Porque eres mi bebita.
Porque eres mi princesa.
Porque te amo y me amas.
Porque sólo se me viene a la mente tu nombre
cada vez que cierro los ojos
y pienso en felicidad.
Porque yo por ti y tú por mi.
Porque eres y siempre serás… mi Ju

tengo a mi lado un ángel perdido en la tierra

tengo a mi lado un ángel perdido en la tierra

Para ti… princesa.