Palabras que aún no sé decir, pero hago como que las digo…

Nuevamente estoy aquí, en este cuarto oscuro y con el frió recorriendo mis pies, pero feliz por haber vuelto =)

No regreso de ningún lugar, pero no podría decir que estuve aquí todo este tiempo. Esta tierra tan conocida desde hace meses ha cambiado mucho para mi. Las cosas no están en su lugar. Alguien estuvo jugando con todo lo que pudo, pero no me enoja. Es una agradable sorpresa encontrar un cambio agradable, y es que mi ausencia lo propicia. Gracias le doy a este espacio que está para mi, para lo que hay aquí dentro y lo que siento allí afuera. Tengo tanto que decir que no sé por dónde empezar y lo más seguro es que no pueda decir nada.

Como sabrán los que leen este blog (cuatro gatos más o menos), ya cumplí año y cuatro meses con mi niña de las palabras inventadas, y lo digo ahora porque eso es lo más importante para mi. Ustedes han vivido todo este camino mediante mis propias palabras, aunque aveces muy melosas y cursis, pero mías al final. No puedo callar a mi corazón aunque lo desee, y el habla cuando quiere. Gracias a Dios los oídos que lo escuchan (u ojos que lo ven) saben a lo que me refiero. Tal vez algunos piensen que este blog debería llamarse de otra forma, como por ejemplo “para la niña de las palabras inventadas” o “TE AMOOOOOOOOOOOOOOO… (infinito)” y más cositas que a algunos les da roche decir, pero que sí les gustaría escuchar de alguien que se las diga. No callo mis palabras porque sé que ellas dirán siempre la verdad, y la verdad que sale del corazón es el regalo más valioso que se puede encontrar en la vida; puede hacerte reír y llorar a la vez; puede emocionarte o puede ponerte muy triste, pero nunca herirte, porque un corazón que ama, quiere lo mejor para el corazón amado; y aunque duras las palabras a veces son necesarias pero siempre que vengan antes de un fuerte abrazo y un TE AMO.

Este mes fue muy emotivo para mi, porque me encontré con mi eterna lucha. El querer, pero no poder. Todos tenemos algo que queremos hacer, pero nunca nos animamos a hacer, y no me estoy refiriendo a triunfar, porque eso es demasiado relativo. Me refiero a un deseo del alma que es frenado por un anti-deseo; aquel que te dice “¿Por qué desearlo? Si no es relevante”. Que cambio puede hacer en tu vida este deseo y la verdad es que a veces la respuesta es… “nada”. Pero en realidad es mucho más que eso…

Día del Padre con el Papá es algo que no sucede muy a menudo no? ¡¡¡Feliz día Papá!!! Decimos muy temprano y es lo único que tienen ellos de nosotros, porque su “motivo de ser” se va por ahí. Me refiero a nosotros, a los hijos, porque ¿Acaso hay padre sin hijo? En el día del Padre si. A mi me tocó quedarme todo el día con Él y disfrutarlo a la fuerza. Y eso hice ¿Mucho esfuerzo? Nah!!! Eso ya lo superamos hace mucho tiempo. Ahora me tocaba observarlo. Bien chamba hasta cuando descansa. No puede simplemente echarse a descansar, parece que le hubieran dado mucha cuerda, porque no puede quedarse quieto. Te entiendo viejito, solo quieres estar ocupado, eso te hace sentir útil, te hace sentir vivo, pero no es lo único ¿Sabes? Hay una película que está bien chévere y podemos ir ya que no vamos al cine juntos desde hace…. 15 años? jajaja mentira, el Cine Brasil no fue el único cine al que hemos ido juntos. También estuvo el CityHall donde recibí el primer trauma de mi vida O_O como puede alguien pagar para que lo depriman. Bueno, cada loco con su tema. Vamos que va a estar chévere. Azu, tantas salas hay?… ¬¬ Oe, lo del cine la Brasil fue broma… Primeros en la fila como nunca, claro si estuve parado 45 minutos pelándome de frió por culpa del bendito aire a condicionado. Tiempo que no te veía reír de esa forma viejito. Fue una buena elección. Que gusto saber que la pasaste bien, pero ya es tardecito. Otra vez lejos, ya no hay motivo para decirte ¡¡¡Feliz día!!! =( Y ahora? Habrá que inventar otro día del Padre mañana, y pasado mañana, y otro día más y otro. Que no se acaben los días, porque aún no sé decirlo si no es tu día y olvido que tu día es todos los días, porque no hay día del hijo para ti, porque todos los días que pasas aquí son para mi… y eso a veces lo olvido =(

Si estas palabras no se entienden espero que me disculpen. A veces me hablo a mi mismo, porque necesito recordar cosas importantes y quien mejor que yo para decírmelas.

 

Gracias por leer (y escuchar)… muchas gracias =)

El que no ama…

Es algo extraño sentarme en esta silla de madrugada, impulsado a escribir en este bloque blanco que se muestra ante mi. Quisiera contarles alucinantes historias, cuentos maravillosos que rondan mi cabeza por muchos, pero muchos años, pero me doy cuenta que la fantasía es sólo eso… fantasía…

Hoy vivo la realidad, mi realidad. Aquella en la que no soy un héroe, tampoco un caballero ni mucho menos un antisocial. Soy yo quien soy y esta es mi historia…

Hace más de un año que finalmente pude sentir el fuego del amor en mi corazón. Aquel que me hizo ver más allá de mi propio entendimiento y mis propias limitaciones. Pude al fin tener la oportunidad de dejarme reposar en brazos que no eran míos. Confiarle mi alma a alguien que no era yo. Y para terminar sanjado el asunto…, dejar mi voluntad por una más maravillosa.

El amor entró en mí de una forma que aún en este momento no puedo explicar. Amor, loco amor ¿Te ha pasado? No hay distancia ni tiempo. No importan nada esas pequeñeces. Sólo quieres estar a su lado. Nada más importa. Recuerdo ese día que viajé por más de una hora, sólo para estar parado en su puerta hablando tan tranquilamente con ella por 50 minutos, como si viviera en la casa del costado. Pero sus lágrimas cayeron al acercarse la hora de despedida y mi corazón se rompió al ver sus ojos húmedos. “Cruel distancia” dije yo ¿No puedes tomarte un descanso? La abracé tan fuerte que nos quedamos sin aliento. La besé sin cesar. “Está todo bien mi amor” le dije. Una sonrisa después de aquel llanto era la pura esencia de la ternura. Ella es la niña de las palabras inventadas, ella es. Quisiera que llegue el día en que no haya más preocupación. Que la única preocupación sea la de no saber qué elegir a la hora de la comida. Y estar todo el día juntos sin miedo al tiempo, sin prisas… Reposar en verdes pastos y mirarnos a los ojos.

Sigo enamorado de ella, más aún que al principio ¿Y cuál es el motivo? ¿Cuál es el secreto? Ella es un regalo que Dios me ha dado. No hay más secreto que eso. Simplemente no podría amar a nadie de la forma que la amo a ella. Eso es todo, es única. Es un tesoro de valor infinito que deseo siempre a mi lado. Que cuido y protejo como ella lo hace conmigo ¿Y no hay dolor? ¿No hay penas? Claro que las hay, siempre las hay. Pero eso no es nada a comparación de la felicidad que emana al estar juntos. El amor, el amor. Si no tienes amor en tu corazón no podrás conseguir la felicidad. Sólo el amor provoca reales cambios. Si buscas algo que te hará fuerte, primero ama y luego busca amor.

Para terminar con este post lleno de amor y para sustentar todo lo que he dicho hasta este momento. Les dejo este versículo de la biblia para que puedan reflexionar… Cambia mi vida para bien todo los días ^_^

 

“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”.

1 Juan 4:8

Dios es amor

 

P.D. Muchos han escuchado alguna vez el versículo incompleto, y por eso nunca han podido entender qué es lo que quiere decir en realidad =)

Nuevas Criaturas

Ya pasó más de un mes desde la última vez que escribí en este lugar, refugio del cambio y todo lo nuevo. Nuevas cosas han pasado y nuevos recuerdos quedaron grabados en lo más profundo y cálido de mi alma. Recuerdos que a modo de hito marcaron mi vida desde ese momento y para siempre.

Cuando hay decisiones que realmente generan cambios en tu vida te das cuenta que se crea un antes y un después. Decisión, palabra fuerte que puede resolver tantas cosas si decides tomarla con la voluntad que ello implica. Este mes que pasó fue muy hermoso y me llenó de gran esperanza. Pude encontrar muchas cosas que antes ni siquiera hubiera buscado. Entendí lo que es el amor, la amistad, el cariño y el reconocimiento de personas que jamás en mi vida pasada hubiera esperado. Y también pude entender que cuando Dios decide que ya es momento de que lo sigas… no sabes como, pero Él lo logra.

Quienes me conocen de tiempo tal vez se sorprenderán al leer lo que escribo en esta “carta”. Otros tal vez den un respiro de alivio, porque finalmente sus oraciones fueron respondidas. Y otros tal vez piensen que es momentáneo y que tarde o temprano se me pasará. Amigos, quisiera decirles que mi vida está llena de amor ahora y eso, eso no se puede rechazar. Todo lo que pedía y rogaba por tener alguna vez lo tengo ahora, nada me falta. Un nuevo corazón de carne reemplazó al de piedra, porque antes admiraba el amor de lejos y ahora sé lo que es en vida propia. Y es que cuando Cristo toca tu puerta y tu abres y lo dejas pasar, Él se sienta a tu lado y te dice “gracias, ahora como premio por tu valor te daré una nueva vida porque… la anterior acabó ya”.

Era una mañana fría de esas que sabes que a pesar de que salga el sol no te calentará lo suficiente. El viaje fue muy largo y de vez en cuando cambiaba de posición porque se me adormecía… bueno ya se imaginarán qué se me adormecía. El viaje en sí habría sido una prueba muy grande si la niña de las palabras inventadas no hubiera estado a mi lado. La risa siempre te calma y te hace ver las cosas con un matiz distinto, mas bonito y divertido. Llegamos a un lugar muy apartado de todo, donde reinaban el silencio y los árboles. Un aire puro nos llenaba los pulmones purificándolos y la presencia de caballos le daba al cuadro un aspecto pastoril haciendo de este viaje el más emocionante del año.

El tiempo era un recurso escaso ese día, ya que gran parte de él fue utilizado en la caravana. Todos sabían a qué habíamos ido a ese lugar, pero éramos pocos los que estábamos nerviosos ese día. El frió no cesaba y toda esperanza de que el sol calentara un poquito más se había esfumado. Lo único que nos quedaba por hacer era abrazarnos y darnos ánimo porque el frío sería una prueba más que superar, aunque eso ya no importaba. La decisión estaba tomada desde mucho antes de emprender el viaje.

El arrullo del río y canto de los pájaros nos decían que un momento como ese, no lo volveríamos a vivir jamás, y que lo teníamos que disfrutar al máximo con mucha alegría, pero… para ser sincero, los nervios también reclamaban su porción en aquella fiesta.

Todo fue muy rápido y sin darnos cuenta ya todos se estaban preparando para almorzar.  Un almuerzo ameno e inesperado para nosotros. Recién en ese momento nos dimos cuenta que no habíamos previsto el qué comeríamos ese día, pero otra vez nos tendieron aquella mano de rescate y amistad. Ya todo estaba preparado, nuestro lugar y nuestros proveedores. Recién en ese momento tomamos conciencia de lo que estaba sucediendo. El que tantas personas estuvieran presentes ese día. El que todos ellos hayan decidido emprender ese viaje tan largo (y para muchos desconocido), sin importarles siquiera la complejidad de este y lo que demandaría. Todo eso nos habló de un cariño que no se podría vivir en otro lugar ni con otras personas.

Aquel día terminó muy rápido, pero dejó en nosotros una nueva alegría, un nuevo motivo para sentirnos felices, con mucha esperanza y sobre todo con amor en nuestras almitas. Amor que se mantienen hasta hoy y si Dios quiere, durarán por siempre.

Que más podría contarles amigos míos. Los que siguen este blog se habrán dado cuenta que los 12 de cada mes son días de celebración para mí. El mes que pasó nuestro día cayó Sábado y por tal motivo fue muy bonito y de doble celebración. Como suele pasar todos los Sábados, el día se pasó volando. Apenas alcanzamos a pasar unas horas juntos, solos los dos. Pero el tiempo no importa ahora, sino el hecho de poder disfrutar cada segundo a su lado, así sea solo mirarnos a los ojos por un largo tiempo, como los gatos. Sólo eso importa. Mi princesa y yo de la mano de Dios… Forever and ever…

Together ... for ever and ever, amen.

La extraña carta de amor

A pesar de tener ya un tiempito con esto del blog (7 meses y algo más), aún no lo logro comprender del todo. Aún quedan dudas de su real utilidad. Al comienzo pensé en utilizarlo como un medio de catarsis, pero veo que eso no podría funcionar ya que está muy expuesto. Las catarsis tienen que hacerse o solo o con alguien con quien tengas la mayor de las confianzas ya que otras personas tal vez no podrían comprender el porqué de tus jaladas de pelo o tu leve llanto… A veces solamente puedes necesitar un abrazo de una persona porque la extrañas, aunque esta se encuentre frente a ti… pasa, créanme. Esas cosas solo se hacen, no necesitan escribirse, esto debí entenderlo al quemar el cuaderno amarillo, pero tuvo que pasar mucho tiempo para recién entenderlo. Tuve que aprender muchas cosas y des-aprender otras. Abrir mi mente y mi alma y entregala, dejarla descansar finalmente ¿Por qué insistir? Ya no Alan, ya no… me dije a mi mismo ¿Qué más necesitas? Ya tienes las respuestas frente a ti. En esos ojos que te ven, en esos labios que te hablan. Sólo un ser supremo podría haberla creado ¿Qué más necesitas? Ya no habían excusas… ni siquiera se me tenía permitido dar el paso al costado que tantas veces lo había dado… Ya no Alan…

Fue difícil, no se los voy a negar. Tantas preguntas y tan pocas respuestas… “Hombre de poca fe” me decía a mi mismo. Si eres capaz de mover una montaña con tu Fe ¿Por qué no lo entiendes? El mundo te enseña muchas cosas a las cuales te aferras hasta con los dientes ¿Por qué? No lo sé… No me parece que sea más fácil…”Quiero lo que tu tienes” Le dije a ella. Cuando cerraba los ojos sólo veía oscuridad ¿Por qué ella puede ver algo? Me sentía como un extraño en una nueva ciudad… Pero una mano siempre estuvo ahí y yo siempre la rechazaba… ¡Déjame! Yo sé caminar, no tienes por qué tomarme de la mano… Cuántas veces lo rechacé… Pero él seguía ahí. Los días pasaban y mis rodillas ya no aguantaban. Cuando tu voluntad ya no es tuya, tu cuerpo tampoco te pertenece. Caí, caí como nunca antes había caído… con una sonrisa, pero un llanto interior… no de dolor, no… no había dolor… había vergüenza… ¡Perdóname!… esas fueron mis primeras palabras… Perdóname por rechazar tu mano tantas veces. Pero… qué haces? Por qué agudizas mi vergüenza secando mis lágrimas con tus manos? ¡Déjame que yo puedo secármelas!… escuché su risa mientras me secaba. Me sentía como un tonto, como un niño malcriado que no aprendía… Está bien… Hazlo tú, dije mientras bajaba mis manos. Mis lágrimas ya no mojarán mis mangas, ya no… fue su promesa…

A partir de entonces estoy aquí. Amando, amando de la forma que nunca jamás hice… con un nuevo corazón, uno que ya no quiere quedarse en este mundo al morir, sino que quiere amar hasta la eternidad. Amarla por siempre….

Podría escribir toda la eternidad sobre su mano, sobre lo suaves que son, sobre su fineza y elegancia, sombre su fuerza y ternura. O tal vez sobre sus ojos, sobre lo hermosos que son, sobre el sueño que crea en mí al contemplarlos… sobre cada mirada robada y cada mirada esquiva creada por su rubor. Pero siento una promesa en el viento, que me dice que tenga paciencia, porque tiempo habrá y ella estará allí, con sus manos y sus ojos. Contemplándome y acariciándome. Esa promesa también está en mis oraciones, y lo estará por siempre porque esa es su voluntad.

Siento que se acaba Mayo cuando aún Abril está en mi mente. El tiempo pasa de prisa y sin permiso. Muchas cosas han pasado. El amor fortaleció nuevamente nuestras almas. Una semana tuvimos para contemplar nuestro camino, las huellas que hemos dejado desde que estamos juntos… y el amor nos dijo que sí. Nos dijo que no separemos nuestras manos porque estamos haciendo bien las cosas y lo celebramos con un abrazo… el gesto más hermoso que jamás haya visto, ella me lo enseñó y ahora sé que nunca podría dejar de hacerlo. Porque en cada abrazo está su calor, porque en cada abrazo está su voz, porque en cada abrazo ella me dice “estás curado amor”… Cúrame siempre amor… que yo te curaré, porque me enseñaste bien, con tu ejemplo y con tu amor.

“Nuestro día” se vio atrapado en la “Semana del Amor” y aunque hubo poco tiempo hice algo que siempre me ha gustado hacer, pero esta vez para ella… Escribí una cartita y se la entregué al final del día… ni siquiera yo estoy muy seguro de cómo la finalicé, sólo sé que mientras la escribía no podía dejar de pensar en ella y me atropellaba, porque todo mi ser quería hablarle en ella, pero sólo tengo dos manos y sólo una de ellas escribe. Al día siguiente ella se rió y me dijo que le gustó, pero creo que fue porque se rió… mi carta de amor no podría haber resultado mejor, ya que logré una hermosa sonrisa en ella… y sólo sé… que su sonrisa lo vale todo… todo. Cuando tomé su mano para no soltarla entendí que mi destino es luchar por esa sonrisa, porque su sonrisa es la luz que alumbra mi camino y sin ella sólo me queda oscuridad y un camino perdido.

El frío cada vez es más crudo, las noches irrumpen cada vez más temprano, el tiempo cada vez es más corto, pero aún así estamos ahí… un par de loquitos en la oscuridad… amándonos hasta el fin…

Protegeré su sonrisa... por siempre...

Protegeré su sonrisa... por siempre...

Dedicado a mi princesa…, mi niña de las palabras inventadas…, mi amor…

…Mi Ju

Abril

Una vez un buen amigo mio me contó algo bastante curioso; me dijo que a su pequeña hija le había puesto por nombre “Abril” y, ni bien había terminado de mencionar el nombre, agregó: porque es “La palabra de los Poetas”. Lo primero que se me vino a la mente fue la imagen de “la reportera que acompañaba a las tortuninjas”. Como vio que esa declaración no había provocado ninguna sorpresa en mí, me explicó a qué se refería con eso. Me dijo que el mes que los poetas utilizaban con mayor frecuencia en sus obras era precisamente “Abril”, e incluso también era muy utilizado por los cantantes y escritores. Aquello me pareció un detalle bastante curioso y sobretodo tierno de parte suya, ya que se esmeró en ponerle un nombre que para él tenía un profundo significado. Atrás quedó esa horrible tradición de ponerle los nombres a los hijos de acuerdo al día del calendario. Cómo una vez le dije a la niña de las palabras inventadas: Menos mal que esa tradición no llegó a afectar a mi padre, porque fácil que al final terminaba poniéndome un nombre como “Fiestas Patrias Zuñiga Rioja”…

Desde entonces procuro ver en cada obra literaria, poesía o canción que llegue a mis manos la cantidad de veces que los autores mencionan dicho mes. Será que ya estoy condicionado a buscar esa palabra o que en realidad es su palabra favorita, porque ya me he topado en muchas ocasiones con ella y al parecer le dan un valor mucho mayor al que le darían a un simple mes del año. Al menos para él, el valor de esa palabra desde que se lo puso a su hija se multiplicó.

Abril, “la palabra de los poetas”, tiene ahora un gran valor para mi. Muchas cosas sucedieron este mes que no pudieron ser contadas en su debido tiempo. Cada suceso vino cargado de mucha emoción y esperanza. El amor se afianzó en mi alma de una forma que nunca antes había experimentado. Las lágrimas se asomaron una vez más para cobrar ese trozo de tristeza siempre presente en los sucesos de la vida. Y mi paz creció para volverse mi aliada de aquí a la eternidad.

Este mes auguraba ser muy especial desde el inicio. El primer día trajo consigo una alegría junto a una tristeza, y aunque parezca extraño, estaban totalmente ligadas la una a la otra. Recuerdo que fue un día feriado lleno de quehaceres como lo son siempre aquellos días. El día transcurrió de lo más normal hasta la puesta del sol, fue desde entonces que la emoción se fue mostrando despreocupadamente con cada minuto que pasaba. Ese día y a esa hora había pactado con la niña de las palabras inventadas para vernos y compartir algo que siempre disfrutamos. A pesar de que nuestro reencuentro sucedió desde hace apenas medio año, vivimos vidas paralelas mientras estábamos alejados, sin saber siquiera el uno del otro (ver “8 años y 5 horas”). Nuestros gustos por la música no son muy diferentes, pero puedo asegurar que compartimos el mismo gran cariño por la música del “F”, aquel personaje que hasta ahora para algunas personas sigue pareciendo de mentira. Tal vez para algunos esto le parezca poco relevante. Déjenme decirles que nada se puede comparar a estar junto a la persona que amas, escuchando (y amando) las mismas canciones, cantándolas o simplemente tarareándolas. Para mi es todo un placer verla a mi costado, cantando distraída nuestras canciones y sonriendo cada vez que se da cuenta que la estoy viendo. Momentos como este no tienen precio y nunca los tendrán. Son cosas que sólo se pueden atesorar en el fondo del corazón, protegiéndolas del tiempo y el olvido. Tras una pequeña conversación en las gélidas calles oscuras y desiertas de aquel lugar (créanme que realmente lo estaban), decidimos dirigirnos lo más rápido posible al lugar del concierto. Aunque la duda estaba aún en nuestros corazones, decidimos en mutuo acuerdo disfrutar esa noche como nunca antes lo habíamos hecho, porque iba a ser único, teníamos el deber de hacerlo único por el bien de nuestros recuerdos. El concierto estuvo como siempre, cargado de buena música, gran emotividad y risas cómplices. Más que satisfechos y con una sonrisa enorme regresamos a nuestras casas, extasiados y por qué no decirlo, muy cansados.

Tal vez para algunos Semana Santa sea la semana más aburrida de todo el año o tal vez la “más divertida”. Lleno de películas que aunque viéndolas con “señal digital” no rejuvenecen en lo absoluto. Pero para mi fue totalmente distinto a todos los años pasados. Aunque no lo crean, extrañé mucho la televisión esos días. Una vez más lo vuelvo a repetir; hay cosas que en determinado tiempo pasan desapercibido frente a tus ojos, pero que en el momento oportuno cobran un valor incalculable. Cada dialogo de aquella única película que pude ver a la hora del almuerzo familiar quedó grabada en mi mente. Cosas que en un tiempo creí innecesarias se mostraban como palabras de aliento ahora. Las cosas que sucedieron en esa semana fueron muy nuevas para mi, pero me llenaron de una paz que nunca antes había sentido y que al parecer, podré sentir cada vez con más frecuencia.

El 12 de Abril, día de fiesta en mi alma y corazón, salí a paso apurado y con contratiempos en busca de aquella princesa que desde hace dos meses ilumina mi vida con su hermosa sonrisa. Ella me esperaba tan quietecita como siempre, como sólo ella sabe estar. Con una sonrisa inocente y casi avergonzada, estaba allí, en plena noche oscura y fría, esperándome, aunque sólo hayan sido unos minutos, sentía que nuestro tiempo se pasaba muy de prisa. Me acerqué a ella y nos sumergimos en un abrazo interminable. Como si un siglo nos hubiera separado. Yo me aferraba a ella y ella a mi. Casi no hubieron palabras durante unos minutos, pero su calidez me decía “estoy aquí amor… no te preocupes”. Cada vez el tiempo se va haciendo más pequeño y las ganas de estar a su lado se hacen más grandes. Era inevitable que la extrañara y era inevitable también que quisiera atrapar el tiempo a su lado. La noche transcurrió sin eventualidades y conversamos mucho como siempre lo hicimos, aunque yo me encontraba con una pequeña angustia en el corazón porque no había podido conseguir una ofrenda para nuestro día especial. Finalmente terminamos en “nuestro lugar” anunciando que nuestra noche se estaba acabando. Ella estaba recostada en mí y yo la abrazaba, y así estuvimos por un largo tiempo hasta que de pronto se dio la vuelta y me miro de una forma extraña, e inmediatamente cogió su bolso y empezó a buscar entre sus cosas. Al encontrar lo que buscaba me lo mostró. Era una pequeña cajita de forma curiosa. La puso en mis manos y con una señal me dijo que la abriera. Fue una total sorpresa para mi, no se cómo se dio su tiempo para poder conseguir aquel presente. Dentro de la cajita se escondía un pequeño dije de corazón que representaba nuestro pacto (dedo meñique ¿Recuerdas?). Dividimos el corazón en dos para tener cada uno la parte respectiva, y al igual que nuestro pacto, el mensaje sólo se puede leer cuando juntamos nuevamente el corazón. “Siempre – Juntos” se volvió el lema de nuestros corazones a partir de ese momento y para siempre.

Los días continuaban pasando como lo vienen haciendo estos últimos meses. Pero un personaje de papel secundario en esta historia de amor pidió su turno para aparecer en escena. La tristeza siempre va a querer su protagonismo, aunque no le demos nunca la libertad de hacer lo que quiera, ella siempre se querrá entrometer. Extrañamente ese día fue el más frió y oscuro de la semana. Como si presagiara lo que iba a ocurrir ese día. Era de noche cuando mi niña de las palabras inventadas y yo nos reunimos. A pesar de que nuestro encuentro fue tan dulce como siempre, el tiempo quería sobre todas las cosas el protagonismo de aquel oscuro personaje. El frió se hacía cada vez más crudo y con él se iba nuestro calor. Hablamos mucho, sobre muchas cosas y como siempre suele pasar en momentos como este, las lágrimas se asoman sin pedir siquiera permiso. Fue un momento difícil para nuestras almas que a pesar de estar abrazadas se sentían vulnerables. Pero también como siempre pasa, la tristeza se retira de la misma forma que aparece y nos deja a nosotros más fortalecidos. Hay cosas que son necesarias o tal vez inevitables, pero sus palabras ante esto fueron “Siempre vamos a estar juntos, aunque hayan momentos que opaquen nuestras sonrisas”. Y es verdad, nuestros corazones lo dicen y nuestras almas también. Días nuevos se acercan y nuestro amor cada día se hace más y más fuerte.

Es mi destino estar a su lado. Es nuestro destino el estar juntos porque así lo quiso Dios. No existe poder que pueda cuestionar nuestras miradas. Ni existen motivos para no celebrar el que tome su mano siempre y caminemos así “a donde nos lleve Dios, el viento, los caminos de la vita, y nuestros pies” ¿Recuerdas?… Mi hermosa niña.

Mi Ju y Yo... Siempre Juntos

Mi Ju y Yo... Siempre Juntos

Y fue un 12 de Febrero

No tenía forma de ver la hora mientras estaba en el carro, pero sabía que cada minuto que pasaba, era una eternidad bajo los ojos de la angustia. No recuerdo si el carro se detuvo o salté por la ventana, pero el hecho es que ya estaba afuera a un paso más rápido que mis ganas de estar allí.

Entonces la vi. Estaba de pie en aquella avenida oscura, la única luz que veía entonces, era ella. Tenía una imagen distinta. Su cabello amarrado en una seductora cola que rosaba sus hombros desnudos. Era la visión de ella más hermosa que nunca antes había contemplado. Esa curiosa expresión de amargura ya la había visto antes. No soy un santo, la he provocado muchas veces. Sabía que había cometido un error y cual cachorro mal educado bajaba las orejas y la contemplaba a los ojos. “Te ves muy bonita” le dije mientras caminábamos y volví a provocar una expresión en ella. Ya no era de amargura, sino de sorpresa por no saber que responder. Las calles estaban con la misma oscuridad de siempre, pero se respiraba un aire distinto. Retomábamos los mismos caminos, pero como siempre pasaba, casi no notábamos por dónde nos llevaban nuestros pies. Una leve brisa hizo que se apoderara de mi brazo y yo me sentía en el cielo. Su calor me calaba muy hondo y puedo jurar que hasta me toca el alma. ¡Un escalón en forma de banca! ¡Que conveniente! Nos sentamos a conversar mientras descansábamos del pequeño paseo. Nuestra conversación se hacía más personal mientras nos mirábamos de reojo. Ella es distinta a las demás. Ella tiene todo lo que siempre quise. Ella es la que estaba esperando. Y no les miento si es que aseguro esto. Nada es coincidencia. Cada tiempo. Cada vivencia. Cada lágrima. Cada sonrisa. Cada tristeza. Todo se parece. Nos parecemos tanto y hemos vivido tantas cosas similares. Me conecto con ella y casi hasta nos leemos las mentes. Revivimos recuerdos olvidados y nos reímos de lo que alguna vez hicimos. Fuimos niños juntos, aunque nunca antes nos hubiéramos conocido. Pero ahora estaba allí. Junto a mí. Riéndonos de la nada, como celebrando la última treta del destino. Era inevitable el perderme en sus ojos. Era inevitable ver sus labios y desear morir en ellos. Era inevitable soñarla junto a mi. Y finalmente las palabras salieron de mi boca. Como si nunca antes lo hubiera dicho. Aunque sabía que no era así. Ya le había dicho antes las palabras que le iba a decir. A pesar de que nunca obtuve la respuesta que desde el fondo de mi alma tanto añoraba, seguía perenne. Fiel a mi decisión la abordé nuevamente. Esta vez entre mis brazo se lo dije en las palabras más sutiles para no asustarla, pero lo suficientemente claras para que entendiera que iba en serio. Le dije que si quería ser enamorada mía, porque yo de ella ya lo estaba desde hace mucho. Y entonces ocurrió… Lo que antes era un mito y que a pesar de las extrañas formas en que lo evitaba, llegó. Un “si quiero” lo cambió todo. Los miedos aún estaban presentes, las mismas cosas a las que nos enfrentábamos seguían allí, pero en ese momento me hice un compromiso y se lo hice a ella. Ahora que esto esta declarado como real, no dejaré que regrese a la fantasía. Ella me dio su confianza y su cariño y yo se lo devolveré con creces. Esta es mi decisión por toda esta felicidad que está provocando en mi. El “si quiero” se transformó en un cántico que siempre querré escuchar. Escuchar esas palabras de su boca me llenan de dicha porque sé que ahora las cosas serán distintas. Se arriesgó por mi, lo esta dando todo por mi, se juega todo por mi y eso, eso no se deja pasar. No podía dejar de mirar a sus hermosos ojos y su sonrisa era inconfundible. Ya no había miedo en ellos, pero sí algo de incertidumbre. Pero yo estaba tranquilo, eliminar esa incertidumbre es trabajo mio. Y sé que lo haré, ella lo vale. Lo vale y lo valdrá por siempre.

Se hacía tarde y ya era hora de volver al mundo real. Empezó a llover como para recordarnos que no estábamos solos en ese lugar. Le ofrecí mi casaca que “esta fuera de moda”, pero que extrañamente es mi favorita. Ella tras un gesto de desaprobación se lo puso. “Mi niña engreída”. Seguía lloviendo y no queríamos irnos. Pero ya era tarde, incluso las estrellas querían apagarse. Y con un beso de despedida la vi partir… pero ya nunca más se irá de aquí, en mi pecho hizo su lugar. Para siempre…

Para ti mi Ju.

Dedo meñique

Dedo meñique

Diálogos sin nombre

La niña de las palabras inventadas me dijo una vez que el secreto para vivir mucho tiempo era alimentarse bien de joven y alejarse de todo vicio. Entonces me puse a pensar sobre eso. “Los vicios son peligrosos” me dije. Es posible que a pesar de que muchas veces se muestran como pasatiempos inofensivos, a la larga te pueden robar el tiempo y la vida.

Una vez hablando con el hombre de los tequilas le confesé mi deseo de ser inmortal y que tal vez para lograrlo la vida me quede corta. Entonces la niña de las palabras inventadas me dijo “Si te va a faltar tiempo será mejor que empieces a cuidarte desde ahora”. Suelo ser rebelde con ciertas cosas, pero en ese momento no pude decir nada. Finalmente quedé mudo y es que utilizaron mis propias palabras contra mí.

“La gente siempre te muestra lo que quieren que veas de ella” me dijo la chica de los pies fríos. “Sea cual fuese el medio, siempre lo hará” ¿Qué tan cierto es esto? Me pregunté ¿La gente no es lo que aparenta? O es que nosotros vemos caras maquilladas siempre. Yo pensaba que todos trataban de mostrar siempre lo mejor de sí, pero tal vez esto no sea siempre así ¿Nosotros vemos lo que quieren que veamos? ¿El lado hermoso? ¿El lado malo? ¿El lado oscuro? ¿El lado tierno? ¿El lado amable? ¿El lado odioso? ¿El lado agradable? ¿El lado agresivo? ¿El lado simpático? Aún me resisto a pensarlo. No se puede encasillar a todo el mundo y no todos tienen tanta frialdad en el alma.

Nosotros somos el reflejo de lo que nos ha tocado vivir. El pasado es el creador de nuestra personalidad, nuestros hábitos y costumbres. También de quiénes somos y a dónde queremos ir. La niña de las palabras inventadas me lo dijo también. “Tal vez el hecho de haber vivido cosas muy similares haya hecho que congeniemos tanto”. Nuestro pasado nos forma y nos une también.

El tiempo puede volverte una persona diferente a veces. Ahora lo sé muy bien. Nuestra vida muchas veces está sostenida por pilares que nos ayudan a llevarla de una mejor manera. Muchas veces cuando uno de ellos nos falta, sin darnos cuenta nos transformamos por su ausencia. Algo o alguien que nos sostenía de un lado desaparece y se lleva consigo esa parte. Pero la vida sigue, seguimos nuestro camino y nos seguimos formando con lo que nos queda. Olvidamos que ese pilar ya no está ahí y ya no nos hace falta. Pero qué pasa si ese pilar se cayó, no se fue, sólo se cayó. Tú lo necesitabas pero se cayó ¿Qué se puede hacer? ¿Podemos seguir nuestro camino sin él? ¿Debemos seguir nuestro camino sin él? No está bien ignorarlo y seguir nuestro camino. Ahora lo sé. Los pilares se pueden caer y muchas veces. Pero está en nosotros el volver a ponerlos de pie para que así nos sigan sosteniendo, porque aunque no lo queramos los necesitamos y mucho ¿Y los pilares se podrán volver a construir? Creo que sí. Los pilares siempre pueden volverse a construir, por eso no es bueno olvidarlos ya que siempre formarán parte de nuestras vidas.

La chica de los mini cua-cua me dijo que la amistad puede ser duradera aunque no se la busque. Los amigos no son designados nunca. Muchas veces los encontramos en los sitios más inesperados. En la calle mientras caminamos, en el trabajo mientras charlamos, en el pasado mientras recordamos, en el presente mientras vivimos. La amistad es algo que nunca se debe perder, así estemos muy lejos… o muy cerca… Es parte importante de nuestra experiencia y es sostén de nuestra vida.

“Ella” me dijo que los verdaderos amigos siempre quieren el bien tuyo ¿El amor al prójimo? Eso me sonó a frase del hombre de los tequilas. Pero tiene razón. Creo que el reconocimiento por haber hecho algo bien es muy necesario en nuestras vidas, y si este reconocimiento viene de alguien a quien hemos ayudado o aconsejado es tal vez el mayor premio que podamos recibir. Tenía razón el hombre de los tequilas, me estaba perdiendo de algo muy bueno y necesario. Y por eso le estoy muy agradecido.

La amistad es algo que nunca se debe perder. Aunque estés muy lejos… o muy cerca… se repite en mi mente. La niña de las palabras inventadas me lo reclamó con justa razón. No perderé ese pilar y no permitiré que se caiga. Ya no. Trataré de levantar todos mis pilares caídos, y los que no se han caído y aún me sostienen los protegeré con todas mis fuerzas. Es algo que me he prometido a mí mismo. Tal vez sea la promesa que regirá mi vida, pero quiero llevarla. Tal vez en un futuro pueda convertirme yo en uno, en un pilar. Y si es así, quiero ser el más fuerte de todos. Por eso los necesito a todos conmigo. Por siempre.