Si un año fuera como un día…

Si un año fuera como un día me despertaría lo más temprano posible para aprovecharlo contigo…

Si un año fuera como un día tomaría el camino más corto hacia tu sonrisa…

Si un año fuera como un día te llevaría flores y regalos…

Si un año fuera como un día tomaría tu mano y no la soltaría…

Si un año fuera como un día me perdería en tus ojos sin ver el reloj…

Si un año fuera como un día te diría que TE AMO a cada minuto…

Si un año fuera como un día te llevaría a almorzar manjares que sólo contigo sé disfrutar…

Si un año fuera como un día buscaría un bosque perdido para recostarnos y descansar…

Si un año fuera como un día te dibujaría tan natural como siempre eres ante mi…

Si un año fuera como un día miraríamos la puesta de sol, en el mar, juntos de la mano como siempre lo deseamos…

Si un año fuera como un día te abrigaría con mi casaca y te abrazaría con todo mi calor…

Si un año fuera como un día miraríamos las estrellas y los fuegos artificiales con el alma abierta y los ojos sorprendidos…

Si un año fuera como un día te llevaría a tu casa, cuidándote y mimándote como gusto de hacer…

Si un año fuera como un día nos pararíamos en tu puerta y con un tierno beso te diría… hasta mañana mi amor…

Si un año fuera como un día… siempre sería el mejor día de mi vida a tu lado…

 

 

Febrero se iluminó como hace un año atrás con el recuerdo de los dos… juntos como ahora y unidos de la mano de Dios. Gracias a Él que estamos aquí y sobre todo al amor que nació y crece cada día en nuestros corazones. Gracias a ti mi amor por soportarme en todo este año que pasó, no sé cómo la verdad… tienes una fuerza increíble y un amor tan grande que aún no puedo llegar a comprenderlo en su totalidad. He aprendido mucho de ti… a tu lado… en este año que pasó y sé que tu también has aprendido conmigo. Nos depara un año más, Dios mediante, lleno de retos y metas qué cumplir. Y sólo sé que hay un camino y es el que tu cantaste alguna vez… Al infinito y más allá… ❤

 

Te Amo mi niña de las palabras inventadas…

Se despide… tuyo de ti ^, ^

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Las matemáticas del amor: (Ocho años y cinco horas) + 1 año = Amor, loco amor…

A veces parece un sueño, pero es bastante real… Si tan sólo fue ayer me digo a mi mismo, no puede haber pasado ya todo un año desde aquella vez que la encontré de nuevo. Pues vale la pena recordar y leer cada palabra de lo que fue el retrato de un hermoso reencuentro… el día cuando la encontré…

“Ocho años y cinco horas” se llamó el escrito que tal vez haya marcado todo una época y mi vida a partir ahí. Dos protagonistas tiene esta historia y como en todo hermoso cuento de hadas hay una promesa de amor eterno. Cómo no recordarlo! Si marcó lo que es ahora mi presente…, nuestro presente. Como mi niña de las palabras inventadas me dijo no hace mucho: “Para mi es nuestro aniversario, porque todo lo que pasamos desde ese tiempo fue bonito” y es verdad. Todo el tiempo a su lado es hermoso, todo a su lado es hermoso, todo lo que tiene para mi es hermoso. Junto al recuerdo suyo viene una sonrisa en mis labios y un leve suspiro… “Mi Ju” digo suavemente casi sin darme cuenta y tras unos segundos de embriaguez regreso a la realidad… “Siempre me acompañas”… Hemos pasado hermosos momentos y quedarán grabados en nuestras almitas para siempre… hasta que Dios nos lleve hacia su promesa eterna y más allá…

Estamos tan sólo a unos minutos de cumplir un mes más de grandioso amor y deseo que estas palabras queden grabadas antes de eso, como muestra de que un mes más lleno de dicha llegó y se fue, dejando en nuestros corazones gran dicha y felicidad…

¡¡¡Feliz aniversario mi amor!!!

¡¡¡Ya se acerca el oficial!!!  Eeeeeeeeeeeee!!!!

Yume Ni Go – Segunda Parte 2

Yume Ni Go

Segunda Parte

Capítulo 1 : Adiós

*—-*

A pesar de todo lo acontecido pude dormir rápidamente. Creo que mi cuerpo sólo pudo atinar a hacer eso. Estaba demasiado exhausto para hacer otra cosa.

Al día siguiente fuimos al hospital a ver a mi padre. Él se encontraba bien según el doctor. Sara y el Doctor se alejaron de mí y empezaron a conversar, por algún motivo no querían que escuchara. Una vez terminada su conversación Sara le pidió que nos enseñara el cuarto donde estaba mi papá. Al llegar al cuarto Sara me dijo: “Espérame un momento Alex, te aviso para que entres ¿Ya?” Y entró sin que le pudiera responder. Yo me quede afuera esperándola, pero tanto misterio me tenía algo inquieto así que me acerqué a la puerta que estaba semi-abierta y pude escuchar sus voces muy ligeras. Al no poder entender lo que decían decidí asomarme cautelosamente para al menos observar lo que hacían. Ellos estaban hablando muy serios. Ella lo señalaba constantemente y también señalaba la puerta en alusiones a mí. Parecía que le estaba reclamando sobre algo. Después de un momento ella se calmó, se despidieron y salió de la habitación. Me alejé rápidamente de la puerta y me senté en la banquita que estaba cerca a la habitación. Sara me dijo que entrara a verlo. No se le veía muy bien, al parecer aún continuaba alterada, pero trataba de ocultarlo. Dudé en entrar, la verdad sentía algo de temor sin saber exactamente a qué. Finalmente me decidí a entrar cuando noté que Sara me lo iba a repetir.

Papá estaba recostado en la cama de costado, dándome la espalda. No se inmutó ni siquiera cuando hice ruido al patear de casualidad la mesita que estaba cerca de su cama. Esperé unos segundos a que volteara, pero tras resignarme a que lo hiciera le dije: “Hola Papa” Él no volteó a verme, solamente respondió muy serio:”Qué”. Y la habitación se puso muy silenciosa. Yo quería preguntarle qué había pasado, por qué le había sucedido esto, por qué no me dijo que se sentía mal, pero no pude. Sólo le pregunté tras esa larga pausa: ¿Estás bien? Esta vez tampoco volteo a verme, sólo respondió “Si”. Al ver que iba a ser imposible el poder hablar al respecto, decidí irme. Me despedí de él y me fui silenciosamente.

Tras dos días de hospitalización, le dieron de alta y regresó a la casa como si nada hubiera pasado. Mientras estuvo hospitalizado, Sara me invitó a quedarme en su casa. Ella no me quiso decir nada al respecto mientras estuve allí, y Miaki me dijo que ni siquiera estaba muy enterada de lo que había pasado ese día. Después de esos dos días, regresé a mi casa con mi Padre y todo siguió igual.

Estuve algo nervioso después de lo acontecido y me puse más atento con mi papá. Un día lo noté un poco mareado y le pregunté si se sentía bien. Él sólo agito la cabeza y continuó haciendo lo que estaba haciendo. Se notaba en su rostro algo de molestia por la pregunta que le hice, pero no dijo nada. Yo no lo hacía con ninguna mala intención, sólo quería estar atento por si necesitara de mi ayuda.

Pasaban los días normalmente, sin ninguna novedad, pero cuando mis preocupaciones por la salud de papá estaban desapareciendo, lo vi muy mareado, se notaba claramente, e incluso se apoyó en la mesa para no caerse. Me asusté mucho en ese momento y le pregunté: ¿¡Papá estás bien!? Estaba algo alterado. Él me gritó muy irritado ¡No me molestes maldita sea! Y se reincorporó. Yo también le grité, estaba harto de que se molestara por mi preocupación por él: ¡Solamente quería saber si estabas bien! Le dije ¡Y a ti que te interesa! Me respondió muy molesto. Yo le contesté: ¡Soy tu hijo, por eso me preocupo! y me quedé mudo cuando me dijo: ¡Yo no te pedí que lo seas! Me miraba fijamente a los ojos sin siquiera parpadear, estaba realmente furioso, pero también noté que poco a poco los ojos se le ponían rojos. Lo único que pude hacer en ese momento fue irme de ahí, no aguantaba verlo así, ni tampoco que me mirara de esa forma. Estaba muy molesto con él, nunca antes me había gritado, ni tampoco nunca antes había visto esa expresión en su rostro. Saqué mi casaca y algo de dinero de mi cuarto, y me fui a la calle sin decirle nada.

Simplemente no quería verlo.

Estuve caminando toda la tarde. No recuerdo exactamente qué caminos tomé, sólo me di cuenta de lo mucho que había estado andando porque se hizo de noche. Aún no me sentía con ganas de regresar a mi casa. Seguía molesto o triste, no sé, simplemente quería que ese sentimiento se me pasara primero, así que me fui a la casa de Miaki. Toqué el timbre y salió su mamá. Me preguntó a qué se debía mi visita y sobre todo tan tarde. Le dije que había quedado en hablar con Miaki a esa hora. No me gusta mentirle a la gente, pero fue lo único que se me ocurrió en ese momento. No quería que me pregunte sobre lo que estaba pasando. Sara me hizo entrar y llamó a Miaki. Me senté en el sofá a esperarla mientras que Sara subía a su habitación. Me dijo que no nos quedáramos hablando mucho tiempo porque ya era tarde. Miaki bajo de su habitación a recibirme, se notaba en su rostro algo de intriga, sobre todo por mi visita tan de noche. Ella sabía que no habíamos quedado esa noche para conversar, pero sólo me preguntó qué quería decirle. Yo le dije que sólo quería quedarme un momento en su casa y ella no puso objeción. Miaki era de las personas a las que no les gusta insistir en algo, sólo preguntaba una vez y eso le bastaba. Así que nos quedamos hablando hasta muy tarde. Llegó un momento en que se le notaba muy incómoda, le pregunté qué pasaba y me dijo que ya era muy tarde y que regresara, porque mi padre estaría preocupado. Yo le dije que a él no le interesaba y que el sabía que yo estaba aquí. Volví a mentir. El rencor que sentía aún no se me iba. Ella, como era su costumbre, no insistió más en el tema.

Me quedé en su casa hasta las 12 y 5 de la noche. Nunca antes me había quedado tanto tiempo sin avisarle a Papá. No sabía por qué esa incomodidad no me dejaba. Saliendo de la casa de Miaki me fui nuevamente a caminar. Caminé por lugares muy oscuros sin importarme nada; por parques, calles y callejones, hasta que poco a poco se me fue pasando ese sentimiento. Así que decidí regresar a casa. Mientras caminaba por una avenida que estaba a unas cuantas calles cerca a donde vivía, vi pasar un carro de bomberos muy aprisa. La calle estaba tan silenciosa que el sonido de la sirena me despertó de mis pensamientos. No le di importancia y seguí caminando. Ya más calmado, comencé a pensar que mi Padre realmente podría estar preocupado, era demasiado tarde e imaginé que así como yo, él también estaría más tranquilo. Así que acelere el paso.

Ya era las doce y cuarenta de la noche y vi pasar una ambulancia muy rápido, se dirigía en la misma dirección que yo. Ya estaba muy cerca de mi casa, faltaban unas 3 o 4 cuadras. No recuerdo bien. Al voltear hacia la calle donde vivía pude ver las luces rojas relampagueando. Me preguntaba que podía estar pasando y me acerqué rápidamente. Mi corazón comenzó a latir fuertemente cuando me di cuenta que la ambulancia y el carro de bomberos estaban estacionados frente a mi casa. Empecé a correr, pero llegué tarde porque empezaron su retirada. Estaban tan apurados que casi me atropellan. Me quedé cerca a la puerta de mi casa pasmado. No quería ni imaginar qué era lo que había pasado, cuando de pronto de mi casa salió la Sra. Sara llorando, se acercó a mi muy rápido y me abrazo fuerte diciéndome: “Todo estará bien, no te preocupes”. Desde ese momento supe que el que iba en la ambulancia era mi padre.

Continúa…

Por y para ti…

Porque estaba solo en este mundo.
Porque faltabas en mi ser.
Porque te abrí mi corazón para que te quedaras.
Y te quedaste e hiciste de él tu hogar.
Porque así es tu naturaleza.
Lo era así en mis sueños y
lo es así en esta hermosa realidad.
Porque viniste sin avisar y
ahora moriría si te vas.
Porque reinventas nuestro amor
cada vez que inventas un beso,
cada vez que tu espíritu libre
sigue las líneas en la vereda
o pisa hojas secas en los parques.
Porque Tú eres así, única como eres.
Porque mi alma te esperaba emocionado.
Porque eras una promesa y ahora eres realidad.
Porque marcaste una época,
Dividiste el antes y el después de ti.
Porque me rehiciste con tus manos
y me reviviste con un beso.
Porque ahora sé lo que es el dolor
al haber besado tus lágrimas en tu mejilla.
Porque me enseñaste que los abrazos curan.
Porque sabes que me tienes en tus manos.
Porque sabes que eres dueña de mi amor.
Porque sueñas y sonríes.
Porque sabes lo que pienso antes que lo diga.
Porque me robas las palabras y el aliento.
Porque eres vida en mi vida.
Porque tu amor es inmenso como el cielo,
E infinito como el universo.
Porque tus manos son de ensueño,
Tan suaves y delicadas como tu ser,
Pero fuertes y versátiles como tu carácter.
Porque amo tu alma tal y como eres,
Porque todo en ti me gusta.
Porque fuiste hecha para mí.
Porque lo único que podría reclamarle a Dios
es el que nos hubiera juntado antes,
Pero incluso hasta eso es bendición,
Porque nos ayuda a comprender que al final
Siempre terminaríamos juntos y de su mano.
Porque no sé de poesía y aún así quiero escribirla
Porque sé que te gusta que me esfuerce,
Pero te digo y soy sincero
que no hay esfuerzo sino placer
al recolectar estrellas para ti.
Porque si me dijeras que tener en tus manos la luna
te haría eternamente feliz.
Yo te diría que construiría una escalera hacia ella
y la traería para ti.
Y tú me dirías “no podrías… pero aún así te amo”.
Porque eres así y así estoy loco por ti…
Porque eres mi bebita.
Porque eres mi princesa.
Porque te amo y me amas.
Porque sólo se me viene a la mente tu nombre
cada vez que cierro los ojos
y pienso en felicidad.
Porque yo por ti y tú por mi.
Porque eres y siempre serás… mi Ju

tengo a mi lado un ángel perdido en la tierra

tengo a mi lado un ángel perdido en la tierra

Para ti… princesa.

Amor

Sólo tiene un nombre y lo reconozco en sus ojos cada vez que me mira. “Amor” le susurro y ella voltea…

Se han escrito tantas cosas y se han dicho otras muchas en su nombre y por su nombre, pero aún en estos tiempos, el amor sigue siendo un misterio para muchos. Si lo pudieran definir como una persona, se podría decir que el amor es alguien muy grande y que siempre trata de protegerte, incluso de sí mismo; también se podría decir que es alguien muy extraño que es complicado de descifrar, que está y a veces no, que a veces lo encuentras y otras no; podría también decirse que es alguien muy frágil, que tienes que cuidarlo siempre porque puede enfermar y morir; Aunque para muchos esta persona sería tu mejor amigo(a), que siempre está a tu lado en las buenas y en las malas, y sobre todo que siempre está alegre y quiere alegrarte. O quizá podrían decir que es todas estas personas juntas, o que cambia de personalidad cuando quiere.

El amor muchas veces toma la forma que los ojos y el corazón de la persona le da. Porque aunque se lea toda la descripción de Wikipedia, esto no quiere decir que ya es un(a) entendido(a) del amor. El amor tienes que vivirlo, el amor tienes que sentirlo y sobre todo, al amor tienes que amarlo, porque el amor es divino y lo divino se agradece y la mejor forma de agradecer al amor es con amor.

Hay muchas cosas que definen el amor y muchas descripciones físicas y fisiológicas que lo acompañan, pero hoy no he venido a hablarles de teoría, sino del amor, del amor que mora en mí. Este amor que me ama y al que amo, porque cuando esa personita es para ti, se convierte toda en amor y tus ojos solo la ven y es suficiente motivo para ser feliz. Amor divino, porque no podría ser de otro tipo, aquel que te fortalece, aquel que te protege, aquel que te sostiene, aquel que trae felicidad, aquel que te entristece cuando está lejos, aquel que te acelera el corazón con un beso, aquel que desploma con una mirada, aquel que te ama como nunca antes te han amado, porque eso es lo que sientes, sientes que nadie te ha amado como ella y también que nadie lo hará jamás así. Y ahora que sabes que es así, tu perspectiva cambia en muchos sentidos porque sólo te queda un camino, el de amar y ser amado, porque esa persona se vuelve tu mundo, porque no encontrarás nunca más nadie como ella y esto hace que la quieras proteger y cuidar con tu vida si es necesario, porque después de ella no hay nada.

Esto lo que digo tal vez pueda sonar exagerado para muchos, porque lo ve muy lejano e irreal. Amigo(a), si es así, lee esto cuando lo sientas y entenderás, porque el amor solo se puede ver con ojos de amor. Si lo quieres ver con ojos de ciencia, no lo entenderás, si lo quieres ver con ojos de odio, te molestará, si lo quieres ver con ojos de miedo, te asustará, si lo quieres ver con ojos de soñador(a) te ilusionará. Porque así es el amor, el amor es individual, no es colectivo, porque solo se lo puedes dar a una persona, si estás pensando en dársela a muchos(as), mejor nunca te enamores, porque de cierto te digo que sufrirás decepción.

Quiero esto para toda mi vida, quiero vivir acobijado entre sus brazos, quiero perderme en su mirada, quiero sentir su cabello en mi rostro, quiero respirar su aliento, quiero tocar sus manos, quiero abrigarme en su calor y sobre todas las cosas quiero amar su amor como ella me ama y yo la amo, por siempre y para siempre. Amor.

Para Ju

Nuevas Criaturas

Ya pasó más de un mes desde la última vez que escribí en este lugar, refugio del cambio y todo lo nuevo. Nuevas cosas han pasado y nuevos recuerdos quedaron grabados en lo más profundo y cálido de mi alma. Recuerdos que a modo de hito marcaron mi vida desde ese momento y para siempre.

Cuando hay decisiones que realmente generan cambios en tu vida te das cuenta que se crea un antes y un después. Decisión, palabra fuerte que puede resolver tantas cosas si decides tomarla con la voluntad que ello implica. Este mes que pasó fue muy hermoso y me llenó de gran esperanza. Pude encontrar muchas cosas que antes ni siquiera hubiera buscado. Entendí lo que es el amor, la amistad, el cariño y el reconocimiento de personas que jamás en mi vida pasada hubiera esperado. Y también pude entender que cuando Dios decide que ya es momento de que lo sigas… no sabes como, pero Él lo logra.

Quienes me conocen de tiempo tal vez se sorprenderán al leer lo que escribo en esta “carta”. Otros tal vez den un respiro de alivio, porque finalmente sus oraciones fueron respondidas. Y otros tal vez piensen que es momentáneo y que tarde o temprano se me pasará. Amigos, quisiera decirles que mi vida está llena de amor ahora y eso, eso no se puede rechazar. Todo lo que pedía y rogaba por tener alguna vez lo tengo ahora, nada me falta. Un nuevo corazón de carne reemplazó al de piedra, porque antes admiraba el amor de lejos y ahora sé lo que es en vida propia. Y es que cuando Cristo toca tu puerta y tu abres y lo dejas pasar, Él se sienta a tu lado y te dice “gracias, ahora como premio por tu valor te daré una nueva vida porque… la anterior acabó ya”.

Era una mañana fría de esas que sabes que a pesar de que salga el sol no te calentará lo suficiente. El viaje fue muy largo y de vez en cuando cambiaba de posición porque se me adormecía… bueno ya se imaginarán qué se me adormecía. El viaje en sí habría sido una prueba muy grande si la niña de las palabras inventadas no hubiera estado a mi lado. La risa siempre te calma y te hace ver las cosas con un matiz distinto, mas bonito y divertido. Llegamos a un lugar muy apartado de todo, donde reinaban el silencio y los árboles. Un aire puro nos llenaba los pulmones purificándolos y la presencia de caballos le daba al cuadro un aspecto pastoril haciendo de este viaje el más emocionante del año.

El tiempo era un recurso escaso ese día, ya que gran parte de él fue utilizado en la caravana. Todos sabían a qué habíamos ido a ese lugar, pero éramos pocos los que estábamos nerviosos ese día. El frió no cesaba y toda esperanza de que el sol calentara un poquito más se había esfumado. Lo único que nos quedaba por hacer era abrazarnos y darnos ánimo porque el frío sería una prueba más que superar, aunque eso ya no importaba. La decisión estaba tomada desde mucho antes de emprender el viaje.

El arrullo del río y canto de los pájaros nos decían que un momento como ese, no lo volveríamos a vivir jamás, y que lo teníamos que disfrutar al máximo con mucha alegría, pero… para ser sincero, los nervios también reclamaban su porción en aquella fiesta.

Todo fue muy rápido y sin darnos cuenta ya todos se estaban preparando para almorzar.  Un almuerzo ameno e inesperado para nosotros. Recién en ese momento nos dimos cuenta que no habíamos previsto el qué comeríamos ese día, pero otra vez nos tendieron aquella mano de rescate y amistad. Ya todo estaba preparado, nuestro lugar y nuestros proveedores. Recién en ese momento tomamos conciencia de lo que estaba sucediendo. El que tantas personas estuvieran presentes ese día. El que todos ellos hayan decidido emprender ese viaje tan largo (y para muchos desconocido), sin importarles siquiera la complejidad de este y lo que demandaría. Todo eso nos habló de un cariño que no se podría vivir en otro lugar ni con otras personas.

Aquel día terminó muy rápido, pero dejó en nosotros una nueva alegría, un nuevo motivo para sentirnos felices, con mucha esperanza y sobre todo con amor en nuestras almitas. Amor que se mantienen hasta hoy y si Dios quiere, durarán por siempre.

Que más podría contarles amigos míos. Los que siguen este blog se habrán dado cuenta que los 12 de cada mes son días de celebración para mí. El mes que pasó nuestro día cayó Sábado y por tal motivo fue muy bonito y de doble celebración. Como suele pasar todos los Sábados, el día se pasó volando. Apenas alcanzamos a pasar unas horas juntos, solos los dos. Pero el tiempo no importa ahora, sino el hecho de poder disfrutar cada segundo a su lado, así sea solo mirarnos a los ojos por un largo tiempo, como los gatos. Sólo eso importa. Mi princesa y yo de la mano de Dios… Forever and ever…

Together ... for ever and ever, amen.

La extraña carta de amor

A pesar de tener ya un tiempito con esto del blog (7 meses y algo más), aún no lo logro comprender del todo. Aún quedan dudas de su real utilidad. Al comienzo pensé en utilizarlo como un medio de catarsis, pero veo que eso no podría funcionar ya que está muy expuesto. Las catarsis tienen que hacerse o solo o con alguien con quien tengas la mayor de las confianzas ya que otras personas tal vez no podrían comprender el porqué de tus jaladas de pelo o tu leve llanto… A veces solamente puedes necesitar un abrazo de una persona porque la extrañas, aunque esta se encuentre frente a ti… pasa, créanme. Esas cosas solo se hacen, no necesitan escribirse, esto debí entenderlo al quemar el cuaderno amarillo, pero tuvo que pasar mucho tiempo para recién entenderlo. Tuve que aprender muchas cosas y des-aprender otras. Abrir mi mente y mi alma y entregala, dejarla descansar finalmente ¿Por qué insistir? Ya no Alan, ya no… me dije a mi mismo ¿Qué más necesitas? Ya tienes las respuestas frente a ti. En esos ojos que te ven, en esos labios que te hablan. Sólo un ser supremo podría haberla creado ¿Qué más necesitas? Ya no habían excusas… ni siquiera se me tenía permitido dar el paso al costado que tantas veces lo había dado… Ya no Alan…

Fue difícil, no se los voy a negar. Tantas preguntas y tan pocas respuestas… “Hombre de poca fe” me decía a mi mismo. Si eres capaz de mover una montaña con tu Fe ¿Por qué no lo entiendes? El mundo te enseña muchas cosas a las cuales te aferras hasta con los dientes ¿Por qué? No lo sé… No me parece que sea más fácil…”Quiero lo que tu tienes” Le dije a ella. Cuando cerraba los ojos sólo veía oscuridad ¿Por qué ella puede ver algo? Me sentía como un extraño en una nueva ciudad… Pero una mano siempre estuvo ahí y yo siempre la rechazaba… ¡Déjame! Yo sé caminar, no tienes por qué tomarme de la mano… Cuántas veces lo rechacé… Pero él seguía ahí. Los días pasaban y mis rodillas ya no aguantaban. Cuando tu voluntad ya no es tuya, tu cuerpo tampoco te pertenece. Caí, caí como nunca antes había caído… con una sonrisa, pero un llanto interior… no de dolor, no… no había dolor… había vergüenza… ¡Perdóname!… esas fueron mis primeras palabras… Perdóname por rechazar tu mano tantas veces. Pero… qué haces? Por qué agudizas mi vergüenza secando mis lágrimas con tus manos? ¡Déjame que yo puedo secármelas!… escuché su risa mientras me secaba. Me sentía como un tonto, como un niño malcriado que no aprendía… Está bien… Hazlo tú, dije mientras bajaba mis manos. Mis lágrimas ya no mojarán mis mangas, ya no… fue su promesa…

A partir de entonces estoy aquí. Amando, amando de la forma que nunca jamás hice… con un nuevo corazón, uno que ya no quiere quedarse en este mundo al morir, sino que quiere amar hasta la eternidad. Amarla por siempre….

Podría escribir toda la eternidad sobre su mano, sobre lo suaves que son, sobre su fineza y elegancia, sombre su fuerza y ternura. O tal vez sobre sus ojos, sobre lo hermosos que son, sobre el sueño que crea en mí al contemplarlos… sobre cada mirada robada y cada mirada esquiva creada por su rubor. Pero siento una promesa en el viento, que me dice que tenga paciencia, porque tiempo habrá y ella estará allí, con sus manos y sus ojos. Contemplándome y acariciándome. Esa promesa también está en mis oraciones, y lo estará por siempre porque esa es su voluntad.

Siento que se acaba Mayo cuando aún Abril está en mi mente. El tiempo pasa de prisa y sin permiso. Muchas cosas han pasado. El amor fortaleció nuevamente nuestras almas. Una semana tuvimos para contemplar nuestro camino, las huellas que hemos dejado desde que estamos juntos… y el amor nos dijo que sí. Nos dijo que no separemos nuestras manos porque estamos haciendo bien las cosas y lo celebramos con un abrazo… el gesto más hermoso que jamás haya visto, ella me lo enseñó y ahora sé que nunca podría dejar de hacerlo. Porque en cada abrazo está su calor, porque en cada abrazo está su voz, porque en cada abrazo ella me dice “estás curado amor”… Cúrame siempre amor… que yo te curaré, porque me enseñaste bien, con tu ejemplo y con tu amor.

“Nuestro día” se vio atrapado en la “Semana del Amor” y aunque hubo poco tiempo hice algo que siempre me ha gustado hacer, pero esta vez para ella… Escribí una cartita y se la entregué al final del día… ni siquiera yo estoy muy seguro de cómo la finalicé, sólo sé que mientras la escribía no podía dejar de pensar en ella y me atropellaba, porque todo mi ser quería hablarle en ella, pero sólo tengo dos manos y sólo una de ellas escribe. Al día siguiente ella se rió y me dijo que le gustó, pero creo que fue porque se rió… mi carta de amor no podría haber resultado mejor, ya que logré una hermosa sonrisa en ella… y sólo sé… que su sonrisa lo vale todo… todo. Cuando tomé su mano para no soltarla entendí que mi destino es luchar por esa sonrisa, porque su sonrisa es la luz que alumbra mi camino y sin ella sólo me queda oscuridad y un camino perdido.

El frío cada vez es más crudo, las noches irrumpen cada vez más temprano, el tiempo cada vez es más corto, pero aún así estamos ahí… un par de loquitos en la oscuridad… amándonos hasta el fin…

Protegeré su sonrisa... por siempre...

Protegeré su sonrisa... por siempre...

Dedicado a mi princesa…, mi niña de las palabras inventadas…, mi amor…

…Mi Ju