Inocencia

y dijo (Jesús): De cierto os digo, que si no os volvéis y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Mateo 18:3

Tal vez algo que nunca podremos recuperar humanamente será nuestra inocencia de la niñez. La vida nos hace cada vez más fríos, más calculadores, más desconfiados y menos inocentes. Lo peor de todo es que a mi edad (incluso ya varios años antes) la inocencia en un adulto viene a ser considerada signo de debilidad, de torpeza y hasta de vergüenza.

Humanamente no se puede recuperar la inocencia, pero es mandato divino el hacernos “como niños” para entrar en el reino de los cielos, y estoy seguro que Jesús no se refería al hecho de volvernos niños literalmente, sino al de recuperar de alguna forma nuestra inocencia.

Recuerdo que el año pasado una pequeña cantante folclórica sufrió un bochornoso episodio al ser víctima de chicos (y no tan chicos) que le hicieron una broma mientras hacía una transmisión en vivo mediante webcam. El hecho provocó muchas risas y una serie de parodias, que era lo de esperarse, pero lo más triste fue la reacción de algunos respecto a lo sucedido. Algunas personas tildaron a la cantante con apelativos totalmente fuera de lugar, insultos horribles y hasta denigrantes, sólo por el hecho de haber “caído en la broma”, sólo por el hecho de “ser inocente”.

Yo también he “pecado” muchas veces de inocente. Sí, pecado, porque para este mundo ser inocente es un pecado. Y he sufrido las consecuencias. Pero no me arrepiento de los actos por los que se me acusa, mis intenciones siempre han sido buenas, pero ante los ojos de maldad hasta lo bueno es malo.

Voy a seguir este camino, quiero en mí la tranquilidad de querer hacer las cosas por bien, por amor, por bondad, sin pararme a pensar cómo tomará la gente mis actos, porque cuando empiezas a pensar antes de realizar un acto de bien, considerando primero el “que dirán” antes que en tu prójimo que te necesita, entonces debes reconocer que debes mejorar algo en ti que no te ayuda sino te estorba.

Dios te bendiga.

Para mi futura esposa…

Hola mi hermosa Princesa ^_^

Hace mucho tiempo que no te escribo una cartita y sé que lo sabes, porque siento en mi corazón que tu las recuerdas y que ellas te hacen feliz. Podría ponerte todas las excusas del mundo tratando de explicarte por qué no las he escrito, pero sé que aunque las entiendas y sepas que son ciertas, en tu corazoncito siempre habrá esa ausencia.

Te Amo Judith, desde que decidimos emprender este camino juntos no he parado de decírtelo. No porque sea una obligación sino porque lo siento en mi alma, es una necesidad para mi que lo sepas ^_^ eres lo más preciado en mi vida y siempre estaré en deuda con Dios por haberte puesto en mi camino, las casualidades no existen, sólo son planes maravillosos de nuestro Dios para hacernos felices y sí que lo ha logrado conmigo, espero que contigo también U.u

Ya queda poco tiempo para nuestra boda y aunque aún faltan muchas cosas para organizarla yo ya me siento casado contigo mi amor ¿Por qué lo digo? Porque siento que me faltas siempre que no estás, como si una parte de mi cuerpo no estuviera, como si mi alma se hubiera ido de paseo y estuviera esperando que regrese.

Quiero hacer esto siempre mi amor. Escribirte, amarte de esta forma también porque sé que lo aprecias y Te Amo por eso. Y si en algún momento me olvido, te pido que no dejes de recordármelo porque esta parte de mi te pertenece mi amor, es tuya.

Conozco mucho de ti al igual que tu conoces de mi. Hemos aprendido juntos también y aún nos queda mucho por aprender. “Una pena entre dos es menos atroz” me dijo una vez una princesa muy hermosa ^_^ y le doy toda la razón. Lo he vivido en carne propia junto a ella. Hemos llorado juntos viendo una película. Hemos tenido pérdidas y también victorias juntos. Nos hemos reído como locos y hemos visto fuegos artificiales en el cielo abrazados. Hemos suspirando comiendo comidas deliciosas y nos hemos perdido en nuestros ojos muchas veces. Aún nos quedan muchos caminos que recorrer, pero sea cual sea nuestro destino escrito por Dios, sé que será siempre el mejor a tu lado mi princesa.

Te Amo, te amo, te amo, del infinito hasta Dios TE AMOOOOO.

Hasta más tardecito mi amor ^_^

Te Ama, tu chanchi… =(:)

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Promesa del dedo meñique y anular =D

PD. Para el próximo mesario sale el videito remasterizado, repotenciado en stereo 3D chimichurri yu nou xD

Nunca más solo…

Nunca más solo...

Aún recuerdo esos días cuando me iba solo a aquellos conciertos de “música ruidosa”, pero que tanto disfrutaba. La verdad nunca supe por qué empecé a hacerlo. Nadie me había llevado a un concierto antes, sólo me dio ganas de ir un día, solo con mi soledad a ver qué pasaba por esos lares.

Mientras otros pensaban en ir a discotecas a buscar alguna de aventura, yo sólo estaba pendiente de los conciertos que se realizarían durante el mes. Mientras más cerca (y barato) mejor… sé lo que están pensando. No era un tacaño, simplemente aún no producía nada y vivía de propinas.

Desde entonces mis gustos musicales fueron transformándose, evolucionado sería la palabra correcta. Comencé a escuchar melodías más fuertes, pero mejor elaboradas y los conciertos se iban encareciendo, mientras más me metía en esos estilos musicales más complicado era conseguir una entrada cercana al escenario.

¿Por qué le doy tanta importancia a los gustos musicales? La verdad es que la música te define. “Dime qué escuchas y te diré quién eres” es así de simple. Mientras más compleja es la música que uno escucha, más complejo es su ser.

Una vez invité a un amigo a que me acompañara a un concierto… Sé lo que están pensando otra vez… seguro “mmmmmffffff” ¬¬” Bueno, que más me quedaba. A nadie le gustaba lo que escuchaba en ese tiempo y este pata sólo fue porque no tenía nada que hacer ese día.

Yo estaba emocionadazo con los grupos que salían al escenario, pero mi pata estaba sentado escuchando sin expresión alguna. Qué pensaría en ese momento “este pata está loco”. Y la verdad, no sé quién estaba más incómodo, él o yo. Desde ese momento decidí ir a conciertos solo. Mejor solo que mal acompañado dicen por ahí.

Ahora que están de moda los “memes” fácil que yo encajaba entre los “forever alone”, pero creo que mi categoría hubiera sido “forever alone happy” =D

Pero a veces la vida tiene sorpresas que nunca esperas. Había una persona que había estado haciendo una vida parecida a la mía, pero lejos, muy lejos de mi. Gustaba de las mismas cosas que yo, escuchaba lo mismo, pensaba igual, pero en otro lugar. Su alma era igual a la mía y sé que de alguna forma me buscaba, pero no sabía quién era yo. Hasta que un día al de arriba se le ocurrió una gran idea….”¿Y si los junto?… ¿Qué pasaría?”…

Desde entonces ya no soy “Forever Alone Happy” sino simplemente “So Happy Together” =)

Te Amo Judith ❤

La joya más valiosa

¿Alguna vez te has preguntado cuanto cuesta tu cabello? La verdad, es una pregunta que nunca antes me había hecho. Se que existen personas que ven como negocio el vender su cabello. Dudo mucho que aquellas personas puedan ponerle el precio que quieran al suyo, sino que tienen que someterse al mercado de las pelucas con cabello real (si es que existe ese término).

Así como el cabello, hay muchas cosas que tienen un valor muy grande, pero sólo para la persona que lo posee. Tal vez un botón de una camisa pueda significar para la mayoría de las personas simplemente el valor de 10 centavos, pero para alguien en particular es un objeto invaluable, ya que es una puerta al recuerdo más hermoso que tiene de su abuelita cuando se lo puso de emergencia en la camisa que usaría el día de su boda.

Me puse a pensar en esto el día de ayer cuando vi en una página el precio de un anillo de compromiso que estaba en oferta. Era de oro y tenía incrustado un pequeño diamante lo cual lo convertía en un objeto valiosísimo. Recuerdo una vez que mi princesa de las palabras inventadas me dijo que ese tipo de joyas podían servir como un bien en general, y que incluso podría empeñarse a un buen precio. Comparando esto con lo antes mencionado me imagino al tipo del botón yendo a una casa de empeño y diciéndole prestamista: “Este botón es un objeto invaluable para mi ¿Cuanto me presta por él?

Yo descubrí de una forma muy triste el valor real de aquellas cosas. Como ya sabrán los que leen este blog, desde hace 2 años mi princesa de las palabras inventadas y yo compartimos un collarcito de corazón. Yo tengo su mitad y ella tiene la mía. Fue un hermoso regalo de parte suya, incluso en un post narro muy emocionado el día cuando me lo entregó.

Aquel collarcito se convirtió en mi primer collar. Mi cuello nunca había llevado antes un adorno o cosa similar y era para mi algo totalmente nuevo el llevarlo puesto todos los días.

Al cabo de unos meses, lucir el collar en el cuello era muy normal para mi, incluso se convirtió en algo indispensable en mi vestir diario. De cuando en cuando me llevaba la mano al cuello y tocaba el dije con mis dedos e inmediatamente dos seres venían a mi mente… Dios y mi princesa de las palabras inventadas.

Hace unos meses la cuerdita que sostenía el dije se malogró. El ganchito que lo aseguraba a mi cuello se rompió y el dije de vez en cuando se salía. Hubieron muchas ocasiones en que casi lo pierdo mientras caminaba por la calle, pero si no fuera porque de alguna manera me daba cuenta que se me estaba cayendo, ya se hubiera perdido hace mucho.

Pero como siempre sucede, ese día llegó. Regresaba de una reunión de trabajo y me sentía muy cansando. Estuve dormitando en el carro hasta que llegamos a la oficina. Me cambié de ropa para estar más cómodo y cuando me senté frente a la computadora me di cuenta que la cuerdita colgaba de mi cuello, pero el dije había desaparecido. En ese momento una sensación de frío pasó por mi espalda. Hice un esfuerzo para recordar la última vez que lo tuve entre mis manos y eso fue mientras estaba en el carro así que ahí no pudo haberse caído. Inmediatamente me levanté y regresé mis pasos dentro de la oficina, incluso salí a la calle hasta la avenida principal buscándolo minuciosamente en el suelo. Cualquiera que me hubiera visto en ese momento hubiera pensado que estaba loco.

Regresé muy triste a la oficina. No había encontrado ni rastro del dije. Toda aquella tarde no pude dejar de pensar en ese collarcito y de lo mucho que significaba para mi. Me acordé de aquel día que mi princesa me lo entregó y de todas nuestras fotitos en las que salgo con él. Créanme si les digo que ni siquiera la pérdida de algo tan caro como el celular que me regaló mi hermano y desde donde escribo este post, me hubiera afectado tanto como aquella pérdida.

Los días siguientes fueron muy extraños y difíciles. Tenía la ilusión de que sí regresaba por el mismo camino buscándolo con más esmero podría encontrarlo, pero lo único que lograba era hacerme sentir peor.

Dos días después la pena no se había ido. Incluso podría decir que había aumentado. El sentimiento de culpa por no haberlo cuidado mejor me golpeaba constantemente y los recuerdos me ponían muy triste. Llegué a la oficina muy agotado y me dispuse a prender la PC, cuando de pronto un milagro sucedió. En un rinconcito del mueble de la PC se asomó aquel motivo de mis angustias. Aquel pequeñito que tanto me había hecho sufrir con su ausencia. Apenas podía creerlo. No me cabía en la cabeza el hecho de que algo que había dado por pedido apareciera de la nada frente a mis ojos, sobre todo cuando me había esmerado tanto en buscarlo desde hace 2 días en ese mismo lugar.

La felicidad se apoderó de mi en ese momento. Simplemente no podía creerlo. Sonreía como tonto a cada instante y lo presionada entre mis manos. No quería soltarlo todavía.

Tal vez no tenga comparación alguna, pero me imagino cómo pudieron haberse sentido los apóstoles, en especial Tomás, cuando vieron a Jesús frente a ellos después de haberlo visto morir en la cruz. O la felicidad que puede sentir Dios cuando un hijo suyo se arrepiente de sus pecados y decide volver a Él. Ahora entiendo la felicidad que sintieron aquellos personajes de las parábolas de Jesús: la mujer cuando encontró su moneda perdida, el pastor al hallar a su oveja o el padre al recibir al hijo pródigo.

Ahora cuido como oro aquel dije. Lo tengo guardado en una bolsita especial y lo llevo conmigo a todas partes. No quiero volver a ponérmelo hasta encontrar la cuerdita más segura del mundo que no lo deje caer nunca más.

La Joya más valiosa

Gracias por este hermoso regalo Princesa de las palabras inventadas… ❤

Mi reino por una PC

Estoy tendido en mi cama sin poder dormir. Ya llevo así casi 3 horas y aún no sé por qué. Ciertamente somos animales de costumbre, aunque a muchos no nos guste ese término así es. Lo más provechoso del día fue el comunicarme… sí, eso dije. La verdad que esto de no tener PC es algo que no se me había pasado por la mente desde que me compré mi primera computadora ¿Acaso me he vuelto dependiente de ella? Creo que todo se traduce simplemente en falta de costumbre. No es otra cosa que eso.

Recuerdo esos días de duro trabajo cuando compramos la primera PC. Realmente fue algo espectacular. Eran los últimos meses del año 2004… Es increíble que ya hayan pasado 7 años. La decisión de comprarla fue más que por necesidad, fue por un mandato divino. Desde ese momento empezó mi vida como profesional. Antes sólo era un joven desocupado más, sin un futuro muy claro y lleno de miedos. Ahora, 7 años después siento la pegada de no tenerla. Si quiera para poner el Winamp y dejar que reproduzcan los 5 gigas de música almacenados en el disco duro.

Necesidad!!! Sí que lo es!!! Está decidido. Tengo que conseguir una con urgencia. Ni siquiera este blog tendrá la imagen que necesita sin una PC.

Termino estas trágicas líneas echado en mi cama tratando de dormir e imaginado que este año ya se acaba y aún hay muchas metas que cumplir. Creo que el próximo año empezará con el marcador en contra, pero con unas ganas inimaginables de voltear el marcador y con goleada!!!

2012 Allá vamos por nuestra revancha!!!

Ofrecer la otra mejilla

El día de ayer al regresar de mi casa fui testigo de algo que sucede muy a menudo en casi todas las calles de Lima y que al parecer ya es algo tan normal que no nos asusta ni nos conmueve.

Tomé el carro a eso de las 7:45 pm de la noche para regresar a mi casa, bastante temprano a lo que estoy acostumbrado. Había bastante movimiento por las calles de San Miguel y calculaba que llegaría a eso de las 10:00 pm cosa  que me parecía normal y hasta bastante seguro ya que, usualmente los días Sábado las calles cerca a mi casa suelen estar repletas de gente por culpa de las múltiples discotecas que hay.

Como ya me es costumbre, ese día me encontraba con terno y tenía apariencia de gente. Es algo extraño cómo la gente aún se admira de que una persona camine con terno por las calles, imagino que piensan que todo aquel que usa terno es porque tiene plata, no lo sé. Bueno, llegó mi carro, me subí y me senté casi por los últimos asientos. Cuando pasó el cobrador le pagué con una moneda de 2 soles y no me dio vuelto, se fue de frente como si nada. Obviamente le reclamé, a veces se hacen los locos y cuando les dices algo te dan el cambio sin decirte nada, pero esta vez no era ese el caso. Tras reclamarle me devolvió solamente 30 céntimos, sabiendo muy bien que el pasaje era S/.1.50, incluso se molestó porque le reclamé. A penas me dio el vuelto se fue a la puerta de adelante dejándome con la palabra en la boca. Yo tenía toda la razón, incluso en su tarifario decía el precio de S/.1.50, pero al parecer a él no le importó un comino. Pensaría que como iba con terno, tenía el deber de pagarle más que los demás.

Lo último que puedo soportar es el abuso de la gente. Ya sé lo que pueden estar pensando: “Pero si sólo era S/.0.20”. Lo sé, aunque sea sólo veinte céntimos, lo considero de muy mala actitud. Pensé en un momento hacerle problemas, pero me dije: “Hoy día es Sábado y acabo de salir de la iglesia, no vale la pena”. Le pedí a Dios que me dé paciencia en una pequeña oración y que nos bendiga a todos en ese viaje, incluso a él. Como veía que aún estaba impaciente tomé una separata que me habían dado que hablaba sobre la amistad y comencé a leerla. La lectura me hizo reflexionar y a la vez calmaba mi corazón. Cuando terminé de leerla ya estaba cerca de mi destino, pero como suele suceder cuando no duermo apenas me subo al carro, me quedé dormido.

Cuando desperté me di cuenta que el carro ya había llegado a mi destino y se disponía a dar la vuelta, para ello tenía que meterse por huachipa y luego regresar a la carretera central, que era donde debía tomar el siguiente carro. Decidí quedarme y dejar que regrese a la carretera, sólo nos encontrábamos en el carro el chofer, el cobrador, una señorita y yo. Ese lugar se veía bastante tenebroso porque por alguna razón todos los postes estaban apagados y apenas el carro volteó para ir directo a la carretera nos percatamos que estaban asaltando a una chica tres sujetos en medio de la oscuridad. El chofer hizo el ademán de atropellarlos y el cobrador comenzó a pitar y salió corriendo a defender a la chica. Los delincuentes huyeron al verse descubiertos y dejaron a la chica en el suelo llorando. El cobrador tomó a la chica y la subió rápidamente al carro por temor a represalias de parte de los ladrones. Una vez dentro los dos, el chofer continuó con el camino. El cobrador al verla llorando le preguntó algo asustado si le habían robado algo, porque aún tenía su cartera, ella aún en shock y llorando le dijo que no, pero como no dejaba de llorar el cobrador le preguntó con una extraña ternura: “¿Te han hecho algo mamita?” y ella le respondió llorando: “Me han pegado”. Se me partió el corazón al escucharla porque ella podría ser mi madre, mi hermana o mi novia y no sé que haría si alguien les hiciera algo. El cobrador le dijo como para calmarla: “Menos mal que no te robaron nada mamita, si hubiera agarrado a uno lo reventaba”. Tanto el chofer como el cobrador estaban dispuestos a prestarle su ayuda y llevarla hasta un lugar seguro. Al parecer la chica vivía por ahí o tenía algún conocido cerca de la entrada de huachipa. Se le veía bastante humilde y entre sus cositas pude ver una naranjita en una bolsa y otras cositas que sólo ella podría darle valor, lo cual me puso triste. Me preguntaba cómo la gente puede llegar a ser tan bestia para golpear a una mujer que posiblemente tenga menos que ellos. Al final cuando llegamos a la carretera el cobrador le dijo que nunca haga eso, que no camine por calles oscuras y sobre todo allí, que mejor tome un mototaxi que sólo le cobrará cincuenta centavos. Cuando el carro se detuvo el cobrador fue donde un patrullero que estaba parado en una esquina y que al parecer no había visto nada y les dijo a los policías lo que había pasado. Yo seguí mi camino y tomé mi carro para irme a mi casa, reflexionando en el camino sobre lo que pasó.

Entendí que Dios tenía para mí un mensaje aquella noche. A pesar de haberme molestado con el cobrador por la actitud que tuvo conmigo antes, pude ver que era una persona piadosa y muy valiente, dispuesto a arriesgarse por ayudar a su prójimo. Me di cuenta que hice bien al no guardarle rencor y perdonarle. Y sobre todo, que nunca hay que maldecir a nadie, a pesar del mal que te hagan a ti. Como Jesús dijo lo de poner la otra mejilla, eso precisamente  hay que hacer porque aquella chica pudo haber sido mi madre, mi hermana o mi novia y aquel hombre la hubiera defendido sin importar quien hubiera sido.

Enseñanzas de Nuestro Señor Jesús:

Mateo 5:39, Mateo 5:40, Lucas 6:29, Lucas 6:30

Palabras que aún no sé decir, pero hago como que las digo…

Nuevamente estoy aquí, en este cuarto oscuro y con el frió recorriendo mis pies, pero feliz por haber vuelto =)

No regreso de ningún lugar, pero no podría decir que estuve aquí todo este tiempo. Esta tierra tan conocida desde hace meses ha cambiado mucho para mi. Las cosas no están en su lugar. Alguien estuvo jugando con todo lo que pudo, pero no me enoja. Es una agradable sorpresa encontrar un cambio agradable, y es que mi ausencia lo propicia. Gracias le doy a este espacio que está para mi, para lo que hay aquí dentro y lo que siento allí afuera. Tengo tanto que decir que no sé por dónde empezar y lo más seguro es que no pueda decir nada.

Como sabrán los que leen este blog (cuatro gatos más o menos), ya cumplí año y cuatro meses con mi niña de las palabras inventadas, y lo digo ahora porque eso es lo más importante para mi. Ustedes han vivido todo este camino mediante mis propias palabras, aunque aveces muy melosas y cursis, pero mías al final. No puedo callar a mi corazón aunque lo desee, y el habla cuando quiere. Gracias a Dios los oídos que lo escuchan (u ojos que lo ven) saben a lo que me refiero. Tal vez algunos piensen que este blog debería llamarse de otra forma, como por ejemplo “para la niña de las palabras inventadas” o “TE AMOOOOOOOOOOOOOOO… (infinito)” y más cositas que a algunos les da roche decir, pero que sí les gustaría escuchar de alguien que se las diga. No callo mis palabras porque sé que ellas dirán siempre la verdad, y la verdad que sale del corazón es el regalo más valioso que se puede encontrar en la vida; puede hacerte reír y llorar a la vez; puede emocionarte o puede ponerte muy triste, pero nunca herirte, porque un corazón que ama, quiere lo mejor para el corazón amado; y aunque duras las palabras a veces son necesarias pero siempre que vengan antes de un fuerte abrazo y un TE AMO.

Este mes fue muy emotivo para mi, porque me encontré con mi eterna lucha. El querer, pero no poder. Todos tenemos algo que queremos hacer, pero nunca nos animamos a hacer, y no me estoy refiriendo a triunfar, porque eso es demasiado relativo. Me refiero a un deseo del alma que es frenado por un anti-deseo; aquel que te dice “¿Por qué desearlo? Si no es relevante”. Que cambio puede hacer en tu vida este deseo y la verdad es que a veces la respuesta es… “nada”. Pero en realidad es mucho más que eso…

Día del Padre con el Papá es algo que no sucede muy a menudo no? ¡¡¡Feliz día Papá!!! Decimos muy temprano y es lo único que tienen ellos de nosotros, porque su “motivo de ser” se va por ahí. Me refiero a nosotros, a los hijos, porque ¿Acaso hay padre sin hijo? En el día del Padre si. A mi me tocó quedarme todo el día con Él y disfrutarlo a la fuerza. Y eso hice ¿Mucho esfuerzo? Nah!!! Eso ya lo superamos hace mucho tiempo. Ahora me tocaba observarlo. Bien chamba hasta cuando descansa. No puede simplemente echarse a descansar, parece que le hubieran dado mucha cuerda, porque no puede quedarse quieto. Te entiendo viejito, solo quieres estar ocupado, eso te hace sentir útil, te hace sentir vivo, pero no es lo único ¿Sabes? Hay una película que está bien chévere y podemos ir ya que no vamos al cine juntos desde hace…. 15 años? jajaja mentira, el Cine Brasil no fue el único cine al que hemos ido juntos. También estuvo el CityHall donde recibí el primer trauma de mi vida O_O como puede alguien pagar para que lo depriman. Bueno, cada loco con su tema. Vamos que va a estar chévere. Azu, tantas salas hay?… ¬¬ Oe, lo del cine la Brasil fue broma… Primeros en la fila como nunca, claro si estuve parado 45 minutos pelándome de frió por culpa del bendito aire a condicionado. Tiempo que no te veía reír de esa forma viejito. Fue una buena elección. Que gusto saber que la pasaste bien, pero ya es tardecito. Otra vez lejos, ya no hay motivo para decirte ¡¡¡Feliz día!!! =( Y ahora? Habrá que inventar otro día del Padre mañana, y pasado mañana, y otro día más y otro. Que no se acaben los días, porque aún no sé decirlo si no es tu día y olvido que tu día es todos los días, porque no hay día del hijo para ti, porque todos los días que pasas aquí son para mi… y eso a veces lo olvido =(

Si estas palabras no se entienden espero que me disculpen. A veces me hablo a mi mismo, porque necesito recordar cosas importantes y quien mejor que yo para decírmelas.

 

Gracias por leer (y escuchar)… muchas gracias =)