El que no ama…

Es algo extraño sentarme en esta silla de madrugada, impulsado a escribir en este bloque blanco que se muestra ante mi. Quisiera contarles alucinantes historias, cuentos maravillosos que rondan mi cabeza por muchos, pero muchos años, pero me doy cuenta que la fantasía es sólo eso… fantasía…

Hoy vivo la realidad, mi realidad. Aquella en la que no soy un héroe, tampoco un caballero ni mucho menos un antisocial. Soy yo quien soy y esta es mi historia…

Hace más de un año que finalmente pude sentir el fuego del amor en mi corazón. Aquel que me hizo ver más allá de mi propio entendimiento y mis propias limitaciones. Pude al fin tener la oportunidad de dejarme reposar en brazos que no eran míos. Confiarle mi alma a alguien que no era yo. Y para terminar sanjado el asunto…, dejar mi voluntad por una más maravillosa.

El amor entró en mí de una forma que aún en este momento no puedo explicar. Amor, loco amor ¿Te ha pasado? No hay distancia ni tiempo. No importan nada esas pequeñeces. Sólo quieres estar a su lado. Nada más importa. Recuerdo ese día que viajé por más de una hora, sólo para estar parado en su puerta hablando tan tranquilamente con ella por 50 minutos, como si viviera en la casa del costado. Pero sus lágrimas cayeron al acercarse la hora de despedida y mi corazón se rompió al ver sus ojos húmedos. “Cruel distancia” dije yo ¿No puedes tomarte un descanso? La abracé tan fuerte que nos quedamos sin aliento. La besé sin cesar. “Está todo bien mi amor” le dije. Una sonrisa después de aquel llanto era la pura esencia de la ternura. Ella es la niña de las palabras inventadas, ella es. Quisiera que llegue el día en que no haya más preocupación. Que la única preocupación sea la de no saber qué elegir a la hora de la comida. Y estar todo el día juntos sin miedo al tiempo, sin prisas… Reposar en verdes pastos y mirarnos a los ojos.

Sigo enamorado de ella, más aún que al principio ¿Y cuál es el motivo? ¿Cuál es el secreto? Ella es un regalo que Dios me ha dado. No hay más secreto que eso. Simplemente no podría amar a nadie de la forma que la amo a ella. Eso es todo, es única. Es un tesoro de valor infinito que deseo siempre a mi lado. Que cuido y protejo como ella lo hace conmigo ¿Y no hay dolor? ¿No hay penas? Claro que las hay, siempre las hay. Pero eso no es nada a comparación de la felicidad que emana al estar juntos. El amor, el amor. Si no tienes amor en tu corazón no podrás conseguir la felicidad. Sólo el amor provoca reales cambios. Si buscas algo que te hará fuerte, primero ama y luego busca amor.

Para terminar con este post lleno de amor y para sustentar todo lo que he dicho hasta este momento. Les dejo este versículo de la biblia para que puedan reflexionar… Cambia mi vida para bien todo los días ^_^

 

“El que no ama no conoce a Dios, porque Dios es amor”.

1 Juan 4:8

Dios es amor

 

P.D. Muchos han escuchado alguna vez el versículo incompleto, y por eso nunca han podido entender qué es lo que quiere decir en realidad =)