La extraña carta de amor

A pesar de tener ya un tiempito con esto del blog (7 meses y algo más), aún no lo logro comprender del todo. Aún quedan dudas de su real utilidad. Al comienzo pensé en utilizarlo como un medio de catarsis, pero veo que eso no podría funcionar ya que está muy expuesto. Las catarsis tienen que hacerse o solo o con alguien con quien tengas la mayor de las confianzas ya que otras personas tal vez no podrían comprender el porqué de tus jaladas de pelo o tu leve llanto… A veces solamente puedes necesitar un abrazo de una persona porque la extrañas, aunque esta se encuentre frente a ti… pasa, créanme. Esas cosas solo se hacen, no necesitan escribirse, esto debí entenderlo al quemar el cuaderno amarillo, pero tuvo que pasar mucho tiempo para recién entenderlo. Tuve que aprender muchas cosas y des-aprender otras. Abrir mi mente y mi alma y entregala, dejarla descansar finalmente ¿Por qué insistir? Ya no Alan, ya no… me dije a mi mismo ¿Qué más necesitas? Ya tienes las respuestas frente a ti. En esos ojos que te ven, en esos labios que te hablan. Sólo un ser supremo podría haberla creado ¿Qué más necesitas? Ya no habían excusas… ni siquiera se me tenía permitido dar el paso al costado que tantas veces lo había dado… Ya no Alan…

Fue difícil, no se los voy a negar. Tantas preguntas y tan pocas respuestas… “Hombre de poca fe” me decía a mi mismo. Si eres capaz de mover una montaña con tu Fe ¿Por qué no lo entiendes? El mundo te enseña muchas cosas a las cuales te aferras hasta con los dientes ¿Por qué? No lo sé… No me parece que sea más fácil…”Quiero lo que tu tienes” Le dije a ella. Cuando cerraba los ojos sólo veía oscuridad ¿Por qué ella puede ver algo? Me sentía como un extraño en una nueva ciudad… Pero una mano siempre estuvo ahí y yo siempre la rechazaba… ¡Déjame! Yo sé caminar, no tienes por qué tomarme de la mano… Cuántas veces lo rechacé… Pero él seguía ahí. Los días pasaban y mis rodillas ya no aguantaban. Cuando tu voluntad ya no es tuya, tu cuerpo tampoco te pertenece. Caí, caí como nunca antes había caído… con una sonrisa, pero un llanto interior… no de dolor, no… no había dolor… había vergüenza… ¡Perdóname!… esas fueron mis primeras palabras… Perdóname por rechazar tu mano tantas veces. Pero… qué haces? Por qué agudizas mi vergüenza secando mis lágrimas con tus manos? ¡Déjame que yo puedo secármelas!… escuché su risa mientras me secaba. Me sentía como un tonto, como un niño malcriado que no aprendía… Está bien… Hazlo tú, dije mientras bajaba mis manos. Mis lágrimas ya no mojarán mis mangas, ya no… fue su promesa…

A partir de entonces estoy aquí. Amando, amando de la forma que nunca jamás hice… con un nuevo corazón, uno que ya no quiere quedarse en este mundo al morir, sino que quiere amar hasta la eternidad. Amarla por siempre….

Podría escribir toda la eternidad sobre su mano, sobre lo suaves que son, sobre su fineza y elegancia, sombre su fuerza y ternura. O tal vez sobre sus ojos, sobre lo hermosos que son, sobre el sueño que crea en mí al contemplarlos… sobre cada mirada robada y cada mirada esquiva creada por su rubor. Pero siento una promesa en el viento, que me dice que tenga paciencia, porque tiempo habrá y ella estará allí, con sus manos y sus ojos. Contemplándome y acariciándome. Esa promesa también está en mis oraciones, y lo estará por siempre porque esa es su voluntad.

Siento que se acaba Mayo cuando aún Abril está en mi mente. El tiempo pasa de prisa y sin permiso. Muchas cosas han pasado. El amor fortaleció nuevamente nuestras almas. Una semana tuvimos para contemplar nuestro camino, las huellas que hemos dejado desde que estamos juntos… y el amor nos dijo que sí. Nos dijo que no separemos nuestras manos porque estamos haciendo bien las cosas y lo celebramos con un abrazo… el gesto más hermoso que jamás haya visto, ella me lo enseñó y ahora sé que nunca podría dejar de hacerlo. Porque en cada abrazo está su calor, porque en cada abrazo está su voz, porque en cada abrazo ella me dice “estás curado amor”… Cúrame siempre amor… que yo te curaré, porque me enseñaste bien, con tu ejemplo y con tu amor.

“Nuestro día” se vio atrapado en la “Semana del Amor” y aunque hubo poco tiempo hice algo que siempre me ha gustado hacer, pero esta vez para ella… Escribí una cartita y se la entregué al final del día… ni siquiera yo estoy muy seguro de cómo la finalicé, sólo sé que mientras la escribía no podía dejar de pensar en ella y me atropellaba, porque todo mi ser quería hablarle en ella, pero sólo tengo dos manos y sólo una de ellas escribe. Al día siguiente ella se rió y me dijo que le gustó, pero creo que fue porque se rió… mi carta de amor no podría haber resultado mejor, ya que logré una hermosa sonrisa en ella… y sólo sé… que su sonrisa lo vale todo… todo. Cuando tomé su mano para no soltarla entendí que mi destino es luchar por esa sonrisa, porque su sonrisa es la luz que alumbra mi camino y sin ella sólo me queda oscuridad y un camino perdido.

El frío cada vez es más crudo, las noches irrumpen cada vez más temprano, el tiempo cada vez es más corto, pero aún así estamos ahí… un par de loquitos en la oscuridad… amándonos hasta el fin…

Protegeré su sonrisa... por siempre...

Protegeré su sonrisa... por siempre...

Dedicado a mi princesa…, mi niña de las palabras inventadas…, mi amor…

…Mi Ju