Cuando un sueño se hace realidad…

Regresé a casa cerca de las 5 de la tarde tras una faena no muy productiva. Tenía una desvelada encima y no me sentía muy animado. Me recosté sobre la cama un momento y me puse a pensar, tenía bastante presente que no podía hecharme una siesta ya que, si hacía eso, lo más seguro era  que me quedase dormido y eso hubiera sido lo peor que podría haber hecho en mi vida.

¿Alguna vez haz esperado algo tanto tiempo, que el día que llega, pierde todo sentido? Eso parecía que me estaba pasado. Estuve esperando… mucho tiempo, exactamente desde el año 2001 cuando paseando por Quilca y me sentí atraído a curiosear en una pequeña tiendita de música que ya no existe actualmente y conseguí un CD, el primer CD de ese tipo de música que adquirí. Esa fue la primera vez que escuché algo que me pareció totalmente desconocido y exitante. Una combinacion de melodías tan similares a la música clásica, pero lo suficientemente fuerte para hacerme estremecer. Una canción llamada S.O.S. que realmente logró su cometido,  me levantó de ese sarcófago frio y maloliente donde estaba y me mostró una luz que pocas veces había sentido. La música cobró nuevamente un significado para mí.

Me aprendí de memoria cada melodía de ese disco y las tarareaba sin cesar a cada momento. Una especie de alegría brotaba en mí cada vez que lo escuchaba. Sé que ha muchos no les pasa lo mismo, o quién sabe. Pero particularmente a mi me hacía sentir así. Nunca fui un muchacho muy alegre. Al contrario, tendía a estar cabizbajo y a veces deprimido. Tal vez era la adolescencia o simplemente por el gusto de estar así, quién sabe. Pero puedo asegurar que la alegría era un postre que no saboreaba seguido y hasta podría decir que le tenía algo de repudio.

Como siempre sucede cuando algo te gusta mucho, comencé a investigar sobre ese disco, el grupo que lo compuso, el año, el origen, otros discos del mismo grupo y así me empapé de su música. Cada disco me hacía sentir distinto, claro, nada igualaba a la primera sensación, pero había un factor común, la alegría que me hacía sentir escuchar cada uno de ellos ¿Cómo se consigue la alegría? ¿Existen el elíxir de la elegría eterna? No lo sé, pero yo había encontrado algo que se le parecía mucho.

En esos tiempos acudía mucho a conciertos de todo tipo (underground claro está) y conocí a mucha gente. Me enteraba de que muchos de ellos habían viajado a otros países para ver a sus bandas favoritas ya que, lamentablemente, muchas de esas bandas no se daban el esfuerzo de venir a nuestro país.  En ese momento pensé en la mía y me dije ¿Qué tan lejos estará finlandia? El nombre puede ser engañoso jejeje, pero para mí realmente era el FIN del mundo. Era imposible llegar allá y la mayoría de conciertos que se dieron en sudamérica ya habían pasado. Daba lo mismo, igual apenas había salido de Lima en escasas ocaciones.

Fueron tiempos de muchos cambios en nuestro país, felizmente para bien. Tanto así que una de las bandas legendarias pisó nuestras tierras. Obviamente estoy hablando de IRON MAIDEN, padre de los padres, ídolo de los ídolos. Lo cual auguraba más mega-presentaciones para un futuro muy cercano. Y como siempre suele pasar tras un hilo de acontecimientos increibles, se anuncia la llegada de aquellos que en un tiempo cambiaron mi sentir, formatearon mi alma y re-instalaron en ella la alegría. Que hacían con su música pensar que todo estaba bien y que todo se puede hacer, todo era posible. Que me devolvieron algo que yo mismo en ciertos momentos rechazaba. STRATOVARIUS venía a Lima. Aquellos descendientes de poderosos guerreros y gente con un increible valor que desafiaron en la “Guerra del invierno” a la Unión Soviética quienes superaban en número a los fineses tres a uno. Un grupo que le dió un nuevo significado al Power Metal y a la música que escuchaba en ese entonces. Un grupo que casi me hace llorar el año pasado cuando anunciaron su desintegración por problemas internos y que aniquilaban mi sueño de poder escucharlos en vivo aunque sea una vez. Ese grupo que sin saber que existía me daban aliento para seguir. Ellos venías a nuestrar tierras y yo estaría ahí para darles la bienvenida.

Parpadeé un momento para enfocar bien el techo, luego miré la hora en el reloj despertador y ya eran cerca de las 6:00 pm y un pequeño escalofrío recorrió mi cuerpo ¿Qué hago hechado aquí? me dije en ese momento y de un brinco me levanté, preparé mis cachivaches y me alisté para salir al encuentro con mi “Destino”. Tenía que afrontarlo. Era cierto, todo era verdad. Ellos venían y yo no podía evitarlo. Finalmente un sueño se hacía realidad y eso me incomodaba sin saber por qué. Tal vez la sensación de que las cosas no siempre suceden como uno quiere estaba por romperse y la maldita costumbre de siempre pensar así me hacía retroceder. No lo sé, pero ya estaba en camino y la hora se acercaba.

Una vez dentro todo se veía como siempre. Gente amontonada, cámaras fotográficas encendidas, pruebas de sonido, gente de seguridad muy seria y el escenario con el Logotipo gigantesco, sólo cabía esperar el momento. De pronto en un segundo las luces se apagaron y la gente comenzó a gritar. Strato! Strato! se escuchaba y uno por uno salieron al escenario aquellos que hace ocho años cambiaron mi percepción de las cosas. Grande fue mi sorpresa y la ironía que me hizo sonreir en ese momento cuando escuché el inicio de la canción “Destiny”Destino en ingles… Si, realmente era mi destino tenerlos ahí, frente a mí. La música se combinaba con los alaridos de la gente, incrédulos como yo de estar viviendo ese momento. Ni bien terminó Destiny, empezó “Hunting High and Low” y casi me quedé sin aliento. Esta sensación me hizo recordar aquel concierto también inolvidable que dió Iron Maiden a principios de este año donde nos bombardearon con tema tras tema sin darnos tregua siquiera para respirar. Terminado “Hunting High And Low” Timo Kotipelto nos saludo a todos en Español, lo cual entusiasmó a todo el mundo y nos dió una idea de lo que viviríamos ese día, y entonces empezó; Speed Of Light, Kiss Of Judas, Deep Unknown, A Million Light Years Away, era como si estuviera escuchando un recopilatorio de lo mejor de STRATOVARIUS y así fue. Un momento curioso y hasta memorable del concierto fue cuando el Bajista Lauri Porra y el nuevo Guitarrista Matias Kupiainen se enfrascaron en un “duelo de solos” dando como resultado una versión casi surrealista de “El Condor Pasa” tocada por el Bajo de Lauri dejando atónitos a todos los presentes y ganándose las palmas y, por qué no decirlo, nuestra admiración y cariño.

El concierto continuaba con la velocidad y melodía que sólo STRATOVARIUS podría darle. Forever, Eagle Heart y Black Diamond cerraron la noche, pero Timo Kotipelto tenía para nosotros la última prueba. Quería saber si podíamos “hacer sentir nuestras voces” mucho más fuerte que Sao Paulo – Brasil y así fue. A todo pulmón todos los presentes alzaron sus voces en gritos que parecían llamados de guerra, pero Timo no quedó contento y nuevamente nos retó. Ahora la meta era superar a Quito – Ecuador. Todos lanzaron gritos de protesta por tal osadía, imagínense comparar nuestros gritos de guerra contra Ecuador. Kotipelto nos dió una nueva oportunidad para superar el reto y así fué. Y finalmente lo dijo “Muy bien…., pero en Santiago gritaron más fuerte”. Todos se volvieron locos “Imposible!!!” “Nooo!!!” se escuchaba a la gente gruñir. Entonces se nos concedió la última oportunidad para poder desmentir esa vil acusación. Sacando fuerzas de flaquezas, todos al unísono, gritamos a todo pulmon haciendo remecer el María Angola demostrando así que en Lima – Perú vive aún la voz del Guerrero Inca.

El concierto terminó y para variar no pude agarrar ni una sola baqueta de las 10 que lanzó al público el Baterista Jörg Michael, pero me fui con una sonrisa que duró toda la noche y aún está presente ahora mismo al recordar esos momentos inolvidables y describirlos en palabras que tal vez no lleguen a reflejar todo lo que sentía en ese entonces.

Dejo entonces como pequeño homenaje esta historia en mi blog cruelmente olvidado para, si es posible, poder recordarlo todos los días y vivir con una sonrisa eterna.

Afiche del Concierto de Stratovarius en Lima

El primer afiche que pego en mi habitación ^_^